POLÍTICA

«No es del gusto de Cristina»: Margarita Stolbizer cuestionó a Axel Kicillof y su proyecto para 2027

 

La dirigente del GEN cuestionó el respaldo de Cristina Kirchner y los gobernadores al gobernador bonaerense para una eventual candidatura presidencial.

 
Margarita Stolbizer
Margarita Stolbizer

(BUENOS AIRES).- “Creo que Kicillof no llega a ningún lado, sinceramente”, dijo Margarita Stolbizer el 22 de septiembre al cuestionar las aspiraciones presidenciales de Axel Kicillof para 2027. La exdiputada nacional y líder del GEN consideró insuficiente el respaldo que el gobernador bonaerense reúne dentro del peronismo y apuntó a la resistencia de Cristina Fernández de Kirchner y de los gobernadores.

Margarita Stolbizer presentó su evaluación como una opinión personal, pero la vinculó con las dificultades que observa en la construcción política del gobernador. “Yo tengo una opinión en el terreno de las especulaciones personales. Creo que Kicillof no llega a ningún lado, sinceramente. Hay muchos que apuestan por él y ya lo ponen como el candidato”, sostuvo. La dirigente del GEN señaló así que el lanzamiento de Kicillof no alcanza, por sí solo, para convertirlo en postulante del espacio peronista.

El acuerdo de Cristina Fernández de Kirchner apareció como el primer límite que Margarita Stolbizer marcó para la candidatura. “Lamentablemente, y pese a lo que a mí me podría gustar, dentro del peronismo no pasa un candidato sin el acuerdo de Cristina. Y no es del gusto de Cristina”, afirmó. La exlegisladora sostuvo que esa falta de respaldo pesa dentro del armado peronista y condiciona cualquier intento de Kicillof de encabezar una propuesta nacional.

Los gobernadores peronistas constituyeron, para Stolbizer, otro obstáculo para el bonaerense. “Tampoco es del gusto de los gobernadores, que también tienen un peso político importante en el peronismo”, señaló. Kicillof todavía no cuenta con el aval completo de los mandatarios provinciales para avanzar con su postulación.

La crítica de Stolbizer también se concentró en las condiciones personales de Kicillof para conducir un proyecto nacional. “Por otra parte, mirado desde afuera, no tiene liderazgo, carisma. Me parece que no tiene las condiciones para estar en ese lugar. Por eso es que algunos le dan la espalda”, afirmó. Luego planteó: “Alguien que no ha logrado liderar al peronismo, ¿cómo va a ser el candidato del peronismo?”. De ese modo, cuestionó tanto su capacidad de conducción interna como su proyección presidencial.

Axel Kicillof había dado un paso al frente el sábado 19 de septiembre, durante un plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro en Avellaneda. Frente a militantes e intendentes, afirmó: “Cuenten conmigo para que el año que viene haya una alternativa para terminar con este modelo”. También sostuvo: “Una alternativa no se construye desde una oficina”, una frase que fue leída como respuesta a los cuestionamientos de La Cámpora por el armado de un espacio propio.

Kicillof propuso que el peronismo sea “la columna vertebral” de una futura coalición opositora, aunque advirtió que “con el peronismo solo no nos va a alcanzar”. Para ampliar esa alianza, llamó a sumar “sectores políticos y sociales que nunca militaron” con su espacio y defendió una construcción “a la luz del día”, no basada en “una negociación secreta entre dirigentes”. Esa estrategia convive con la tensión que mantiene con el kirchnerismo duro, que busca poner en el centro la denominada “proscripción” de Cristina Fernández de Kirchner y elevarla como principal candidata del espacio.