(BUENOS AIRES).- “Fueron tres centros perfectos, la ubicación en la que estaba él también, marcó la diferencia”, explicó Martín Palermo al analizar el triplete de Enner Valencia. Boca perdía 2-0 ante Racing en Rosario, pero el delantero ingresó en el segundo tiempo, convirtió tres goles en pocos minutos y selló la remontada que llevó al equipo a las semifinales de la Copa Argentina.
El delantero ecuatoriano convirtió su primer triplete con la camiseta azul y oro en una noche que parecía perdida para Boca. El equipo, dirigido por Rodolfo Arruabarrena, quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina después de una reacción que se completó sobre el final. Valencia ingresó en el segundo tiempo y necesitó apenas unos minutos para transformar una desventaja en clasificación.
Los tres goles de Valencia fueron de cabeza y cada uno llegó con una resolución distinta. El primero nació de un córner y sirvió para el descuento. El segundo apareció tras un centro de Sebastián Villa que el ecuatoriano atacó con precisión para empatar, mientras que el envío de Palacios derivó en el cabezazo del 3-2 en la última jugada del encuentro.
La ventaja en el juego aéreo
Martín Palermo, actual entrenador de Platense y máximo goleador histórico de Boca, analizó esa secuencia durante su participación en el Olé Summit. El exdelantero dijo: “Fueron tres centros perfectos, la ubicación en la que estaba él también. En ese tiempo y distancia para cabecear los tres centros”. La lectura de Palermo apuntó a que Valencia no solo recibió buenos envíos, sino que supo interpretar cada uno y resolverlos de distintas maneras.
Palermo también consideró determinante la potencia física de Valencia para imponerse dentro del área. El exdelantero explicó que el atacante de Boca “marcó la diferencia” en el salto y también en la fuerza aplicada al cabezazo. Esa ventaja le permitió ganar en las alturas, sostener la posición frente a los defensores y darle dirección a los remates.
El tercer gol mostró otra de las virtudes que Palermo destacó en el delantero. El cabezazo tras el envío de Palacios picó antes de llegar al arco y dejó sin posibilidades de reacción a Facundo Cambeses. La definición completó la remontada en la última jugada del partido y confirmó el peso que tuvo Valencia en una clasificación que Boca tenía prácticamente perdida.
Valencia había tenido un comienzo con altibajos desde su llegada a Boca y necesitaba recuperar ritmo después de un período de inactividad. El propio delantero reconoció que sus primeros meses no habían sido sencillos por cómo había llegado físicamente y por el plantel que ya estaba conformado, pero aseguró que fue recuperando su nivel con el correr de los partidos. “Acá siempre hay que ganar”, afirmó Valencia después del encuentro, en una frase que acompañó su primer triplete en el club.

