(BUENOS AIRES).- Lulú Sanguinetti, esposa de Martín Redrado, es una empresaria del rubro turístico cuya actividad se concentra en la gestión de servicios y la organización de viajes. Su negocio mantiene un perfil corporativo y privado, separado de la exposición pública asociada a la carrera de su marido.
Sanguinetti, cuyo nombre completo es María Luján Sanguinetti, es divorciada y madre de dos hijos. Su actividad empresarial se desarrolla fuera del circuito del espectáculo y constituye su principal sustento independiente, junto con su patrimonio.
La actividad de Sanguinetti está enfocada en el turismo emisivo y corporativo. Su trabajo comprende la planificación de viajes, la gestión de servicios turísticos y la organización de propuestas para ese segmento, dentro de una estructura que se mantiene alejada de la exposición mediática.
El negocio turístico de Sanguinetti no difunde públicamente sus principales datos comerciales. La empresaria decidió resguardar el nombre de la agencia y la cartera de clientes para proteger su privacidad y evitar una exposición que pueda vincular su actividad con la vida pública de Martín Redrado.
La reserva también alcanza a la estructura de la empresa. No se conocen públicamente el nombre de la agencia, la cantidad de clientes ni el volumen de operaciones que maneja. Esa falta de información forma parte de la decisión de mantener el emprendimiento en un ámbito estrictamente privado.
El perfil de su negocio también está relacionado con el turismo de alta gama. Esa vinculación surge del entorno social de Sanguinetti y de los destinos exclusivos que frecuenta junto a Martín Redrado, entre ellos José Ignacio, en Uruguay, y el Lago di Como, en Italia.
El segmento premium y corporativo aparece así asociado tanto a la actividad profesional de Sanguinetti como a los destinos que integra a su vida personal. La información disponible no permite precisar el tamaño de la empresa ni identificar operaciones comerciales concretas.
La independencia económica aparece como otro rasgo de su actividad. La empresa de Sanguinetti funciona por fuera del ambiente del espectáculo y su patrimonio, junto con su rol empresarial, constituye su principal sustento independiente. Ese esquema mantiene su trabajo separado de la carrera pública de Martín Redrado y evita que su profesión dependa de la exposición de la pareja.
El matrimonio de Sanguinetti y Redrado se concretó en julio de 2022, con una celebración de tres días en el Lago di Como, en el norte de Italia. El destino elegido también forma parte de los lugares exclusivos vinculados con los viajes de la pareja.
La vida cotidiana de la pareja se mantiene en un plano reservado y combina compromisos laborales y sociales en Buenos Aires. Sanguinetti conserva así un perfil bajo sobre sus actividades comerciales y sobre la organización de su vida privada junto a Martín Redrado.
Durante las vacaciones suelen trasladarse a Punta del Este, en Uruguay, donde comparten salidas gastronómicas y jornadas de playa con los hijos de ambos. También frecuentan José Ignacio, otro destino uruguayo asociado al segmento de alta gama mencionado en relación con la pareja.
La información disponible no precisa la residencia de la pareja ni otros detalles de su organización familiar. Sí permite establecer que la actividad de Sanguinetti está centrada en el turismo emisivo y corporativo, mientras que su empresa permanece fuera de la exposición pública y del circuito del espectáculo.
