RIVER PLATE

Qué pasa con Matías Viña, el último borrado que queda en el container de River

 

El lateral uruguayo no puede pasar a otro club argentino y aún tiene opciones en siete mercados internacionales.

 
Matías Viña
Matías Viña

(BUENOS AIRES).- “Fue un error la decisión de separar a los jugadores, les ofrecimos dejar el predio y que entrenen en Ezeiza, a lo que dijeron que no y dejaron todo como estaba.” Stéfano Di Carlo admitió que la medida aplicada por River fue equivocada también por sus formas. La declaración expone la situación de Matías Viña, quien sigue en River apartado y quedó como el único de los futbolistas marginados que permanece en el club tras la salida de Fabricio Bustos.

El mercado de pases del fútbol argentino cerró el 2 de septiembre de 2026, por lo que Matías Viña ya no puede recalar en otro club local. La dirigencia de River lo había incluido, a fines del semestre pasado, en la lista de 14 futbolistas que no serían tenidos en cuenta y que se entrenarían en el predio de Cantilo. El lateral izquierdo uruguayo continuará allí mientras se define su próximo destino.

Los mercados que todavía pueden recibirlo

Rusia, México, Brasil, Grecia, Portugal, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita son las alternativas que todavía tienen sus libros de pases abiertos. Rusia cierra el 10 de septiembre; México y Brasil, el 11; Grecia y Portugal, el 15; Emiratos Árabes Unidos, el 28; y Arabia Saudita, el 12 de octubre. La cantidad limitada de opciones achica el margen para resolver la salida de Matías Viña.

Flamengo cedió a Matías Viña a River en enero, con un préstamo vigente hasta fines de 2026. El acuerdo incluyó un cargo de 500 mil dólares y una obligación de compra de cinco millones por el 100% del pase si el jugador disputaba la mitad de los partidos del año. El club brasileño tendrá la última palabra sobre la continuidad del futbolista.

River evaluó devolver a Matías Viña antes del vencimiento de la cesión, pero esa alternativa se desactivó porque el club habría tenido que pagar una multa por rescindir el préstamo de manera anticipada. Durante su paso por Núñez, el uruguayo disputó 14 partidos, sin goles ni asistencias. Tiene 28 años y llegó a River después de disputar un Mundial.

El saldo económico de las salidas de los jugadores apartados también condiciona el balance de la operación. La pérdida neta aproximada asciende a 43 millones de euros, una cifra prácticamente equivalente a lo que River recibirá por la venta de Franco Mastantuono a Real Madrid de España. El cálculo puede modificarse porque algunos préstamos incluyen opciones u obligaciones de compra sujetas a objetivos deportivos.

Germán Pezzella, Paulo Díaz y Fabricio Bustos llegaron por 4,5, 3,6 y 4,3 millones de euros, respectivamente, y se fueron libres. Kevin Castaño había sido incorporado por 12,6 millones de euros y salió a préstamo, mientras que Matías Galarza Fonda llegó por 4,3 millones y fue cedido con una obligación de compra vinculada a sus partidos. Maximiliano Salas, adquirido por 8 millones, también dejó el club bajo esa modalidad.

Stéfano Di Carlo también asumió la responsabilidad por el modo en que se desarrolló el proceso: “Primero hay que pedir disculpas y lo hemos hecho con los jugadores.” El próximo paso será que Flamengo encuentre un club para Matías Viña en alguno de los mercados aún abiertos; si no lo consigue, el defensor permanecerá en River hasta el final de 2026, cuando vencerá su préstamo.