(BUENOS AIRES).- «Los entretenidos mensajes de voz que una joven mujer le deja a su hermana fallecida le llegan por azar a un desconocido, quien se enamora de ella sin siquiera verla». Esa es la sinopsis con la que Netflix presenta Mensajes de voz para Isabelle, su nuevo estreno romántico protagonizado por Zoey Deutch y Nick Robinson, dirigido y escrito por Leah McKendrick. La película, disponible desde un viernes de fines de junio, ya se instaló como el largometraje más visto de la plataforma de streaming en todo el mundo.
La trama sigue a Jill (Deutch), una aspirante a pastelera que todavía procesa la muerte de su hermana menor, Isabelle o Izzy, quien padecía fibrosis quística desde que nació y vivía entre su habitación y el hospital. Para sostener el vínculo con ella, Jill sigue marcando su número de teléfono y dejándole mensajes de voz donde cuenta sus miedos, sus inseguridades y sus reflexiones. Lo que ella no sabe es que la compañía telefónica ya reasignó esa línea a otro cliente.
Del otro lado aparece Wes (Nick Robinson), un agente inmobiliario de Austin, Texas, que recibe esos audios y los escucha primero divertido por las ocurrencias de quien los graba y luego fascinado con ella, todavía antes de conocerla en persona. Esa conexión inesperada se convierte en el motor de una historia que apuesta por el romance clásico: un encuentro entre dos personas que se conocen a través de las palabras, sin verse.
Jill, mientras tanto, compite por su lugar en la cocina de una pastelería comandada por un chef ridículamente exigente que interpreta Nick Offerman. El elenco se completa con Ciara Bravo, Harry Shum Jr. y Lukas Gage. La película usa esa premisa para explorar el duelo, la resiliencia y la manera en que las personas encuentran caminos nuevos después de atravesar momentos difíciles, y la química entre los protagonistas fue uno de los aspectos más destacados por los espectadores desde la llegada del film al catálogo de Netflix.
Los guiños al género y el origen de la historia
Las comparaciones no tardaron en llegar: numerosas críticas emparentaron la película con Tienes un email, el clásico con Tom Hanks y Meg Ryan. Dentro de la propia ficción, los personajes celebran títulos como Diario de una pasión, Bajo la misma estrella y Realmente amor, que forman parte de su educación sentimental. «Esto es como una remake retorcida de Tienes un email», le dice el mejor amigo de Wes cuando descubre que hace meses escucha los mensajes de Jill sin animarse a confesarle lo que siente.
La directora Leah McKendrick contó que la idea nació en un show de stand up, cuando una comediante hizo un chiste sobre la muerte y nadie en la sala se rio, salvo ella. «Yo fui la única que se rio», dijo la cineasta. La historia, además, está inspirada en su propia hermana, con quien compartía mensajes de voz con la misma carga emocional que el personaje de la película. «Dejaba salir todo», indicó McKendrick, que destacó además que el film se centra en cómo el amor familiar es la primera manifestación de amor y eso influye en los vínculos amorosos de las personas.
El camino hasta la pantalla llevó varios años: el proyecto se presentó en 2019 con otra directora y otra actriz, no prosperó, y recién en 2025 la historia tomó otro rumbo con un nuevo equipo de trabajo. El resultado quedó a la vista: en sus primeros días en Netflix, Mensajes de voz para Isabelle alcanzó el primer puesto en más de 70 mercados internacionales y en Argentina se mantuvo entre los títulos más populares del catálogo local.
