(BUENOS AIRES).- Mirtha Legrand habita desde hace más de treinta años un departamento luminoso en Palermo, en pleno centro porteño. La vivienda reúne obras de arte, muebles afrancesados y grandes ventanales, una combinación que define la estética del lugar. El departamento funciona como archivo de recuerdos y como muestra de un gusto orientado al clasicismo y la elegancia.
La sala de estar principal se destaca por su amplitud y por la luz natural que entra a través de ventanales que miran a los parques cercanos. El ambiente tiene sillones de tres cuerpos en tonos beige, almohadones en colores pastel y alfombras que aportan calidez. Sobre la mesa ratona de mármol hay piezas de plata, integradas a una decoración donde los materiales clásicos ocupan un lugar visible.Así vive Mirtha Legrand: lujoso piso en Palermo, obras de arte y ventanales inmensos

Las paredes del departamento exhiben obras de gran formato firmadas por Alejandro Debonis, Basaldúa, Lescano y Soldi. Las pinturas conviven con estatuillas y lámparas imponentes, mientras los portarretratos con imágenes de la familia comparten espacio con objetos de colección. Esos elementos personales aparecen junto con las obras y con pequeños detalles que remarcan la historia personal de Mirtha Legrand.
El comedor conserva una mesa de madera para ocho comensales, con la vajilla de plata como protagonista. Las alfombras de estilo clásico y una araña de caireles completan un ambiente sobrio. Ese espacio suele ser elegido para encuentros íntimos y celebraciones familiares, con servilletas bordadas y cristalería fina.

El escritorio funciona como espacio de trabajo y está flanqueado por una biblioteca que llega del piso al techo. La biblioteca está repleta de ejemplares antiguos y objetos personales. El mueble de escritorio es de estilo Luis XV y fue intervenido en su momento por Daniel Tinayre, quien también influyó en la ambientación original del departamento. La pieza conserva detalles de marquetería y herrajes originales.
La unidad posee cuatro dormitorios, uno de ellos en suite con un amplio vestidor. También hay un playroom pensado para el ocio. La cocina cuenta con despensa y lavadero independiente, mientras que una habitación de servicio tiene baño propio.
El balcón fue transformado en un patio de invierno con sillas, mesa y una variada colección de plantas. El espacio está pensado para pausas y lectura, y agrega un sector de uso tranquilo dentro del departamento. La casa de Mirtha Legrand queda definida por la combinación de arte, recuerdos familiares, muebles afrancesados y objetos de plata.
