ESPECTÁCULO

Mirtha Legrand a los 99 años: cómo es su día a día y el infaltable té de los domingos

 

La conductora sostiene una rutina activa con cuidados personales, trabajo, salidas culturales y un encuentro semanal con amigos.

 
Mirtha Legrand
Mirtha Legrand

(BUENOS AIRES).- “Soy entusiasta”, resumió la conductora cuando le preguntaron por su secreto para llegar a esta edad. A los 99 años, Mirtha Legrand mantiene una rutina activa atravesada por el trabajo, la información, los cuidados personales y los encuentros con amigos. Su vida cotidiana incluye kinesiología en casa, alimentación moderada, salidas culturales y una costumbre que conserva desde hace décadas: el té de los domingos.

La kinesiología ocupa un lugar concreto en esa rutina: Mirtha Legrand la realiza dos veces por semana en su domicilio, una práctica que, según contó, le hace bien y la ayuda a mantenerse ágil. También duerme entre siete y ocho horas y come de todo, aunque en cantidades moderadas. No fuma ni toma alcohol y asegura que no recurre a medicamentos para dormir. La radio también suele acompañarla por la noche, durante el descanso.

La radio, la televisión y los diarios forman parte de los días de Mirtha Legrand. Escucha radio, mira televisión y lee varios diarios para mantenerse informada, una tarea ligada también a su trabajo. Antes de cada emisión, estudia a sus invitados y trabaja sobre sus biografías: no llega al programa sin saber quién se va a sentar frente a ella. A casi siete décadas del comienzo de sus almuerzos televisivos, conserva esa disciplina.

El trabajo sigue siendo uno de los motores de la agenda de Mirtha Legrand. “Me gusta mucho mi trabajo”, reconoció al hablar de su vitalidad. La conductora también sale, va al teatro, se encuentra con amigos y se mantiene al tanto de lo que sucede en la escena cultural porteña. La actividad no queda limitada al estudio: continúa vinculada con sus intereses y con los vínculos que sostiene fuera de cámara.

El té de los domingos

El té de los domingos es la tradición que Mirtha Legrand mantiene desde hace décadas en su casa. La conductora recibe por la tarde a un grupo de amigos y, entre quienes suelen participar, aparecen Teté Coustarot, Gino Bogani, Dany Mañas, Héctor Vidal Rivas, Alejandro Veroutis y Martín Cabrales, además de otros amigos cercanos. Algunos nombres cambiaron, hubo ausencias inevitables y se sumaron nuevas personas, pero el ritual sobrevivió.

Los invitados primero conversan en la sala de estar y después pasan al comedor. La mesa se prepara con mantelería y juegos de té que suelen seguir una misma gama, además de un arreglo floral; antes de sentarse, llega la foto grupal del domingo. La comida incluye sándwiches de miga, budines, masitas y tortas, a los que los propios invitados suelen sumar algo. Cuando avanza la tarde, la merienda puede convertirse en una cena informal con pizza y gaseosa, siempre sin alcohol.

Las conversaciones de esas tardes recorren el teatro, la actualidad, la política, la televisión, los espectáculos y la vida personal de cada invitado. También hay discusiones, recuerdos, anécdotas y risas, en una mesa que funciona sin cámaras pero conserva una dinámica conocida para Mirtha Legrand. En febrero de 2026, apenas horas antes de cumplir 99 años, recibió a sus amigos en su departamento y compartió una merienda que se extendió durante varias horas. Ese encuentro confirmó que el ritual sigue formando parte de su vida cotidiana.