A sus 49 años, Natalia Oreiro se ha consolidado como una de las actrices más importantes de su generación. Sin embargo, los comienzos no fueron sencillos para la uruguaya. En este sentido, la artista recordó su primer trabajo y reconoció que se arrepiente de haber aceptado la propuesta.
La carrera de la esposa de Ricardo Mollo arrancó a sus 12 años, cuando protagonizó una publicidad en su país natal. Esta primera aparición pública la impulsó hacia la popularidad en Uruguay, aunque las consecuencias no fueron del todo buenas.
A finales de la década los 80, la firma Johnson & Johnson convocó a Oreiro para ser la cara de su reconocida marca de tampones O.B. En el comercial, una joven Natalia aparece paseando a un perro, cuando se cruzó a un grupo de muchachos que se reunió en un esquina para verla pasar. Sin embargo, la actriz no reparó en que el director de la publicidad le hizo un primer plano de sus partes traseras.
Años después, Oreiro contó cómo vivió las repercusiones de aquella escena. «Le diría que no lo haga porque creo que hoy ese tipo de publicidad no colabora con las mujeres«, le dijo la artista a Teleshow, al ser consultada sobre qué le diría a la Natalia del pasado.
El mal recuerdo de Natalia Oreiro
De acuerdo con el relato de Natalia Oreiro, la salida al aire de aquel comercial tuvo consecuencias inmediatas en su vida cotidiana. «Yo tenía 12 años y estuve una semana sin ir al liceo porque, cuando yo hice la publicidad, no sabía que me estaban haciendo un primer plano de la cola«, narró.
«Yo no tengo ningún problema con mi cuerpo, lo he expuesto laboralmente. Soy realmente muy desprejuiciada. En ese momento se vio como algo simpático y a mí me abrió muchas puertas, de hecho llegué a la Argentina por esa publicidad. Fue mi primer trabajo profesional por el que me pagaron», admitió.
