(BUENOS AIRES).- “lamentablemente en los últimos tiempos esa obsesión por la Copa Libertadores o los torneos continentales nos ha sacado de foco”, dijo Carlos Navarro Montoya. Carlos Navarro Montoya sostuvo que Boca se alejó de su eje por la presión de priorizar esas competencias. Su planteo ubicó la discusión en el efecto que tuvo esa búsqueda sobre la mirada general del club.
La observación de Navarro Montoya abarcó tanto la Copa Libertadores como los torneos continentales en general. La referencia no quedó atada a una edición, una campaña o una fecha determinada: habló de “los últimos tiempos” y de un proceso que, según su mirada, terminó corriendo el eje de Boca. La crítica apuntó a la obsesión por los torneos, sin concentrarse en una competencia específica. La frase expresó una mirada general sobre las prioridades que tuvo el club.
La relación de Navarro Montoya con Boca apareció resumida en otra definición: “Boca es lo máximo”, afirmó. Esa valoración convivió con su cuestionamiento a la forma en que se pusieron en primer plano los objetivos continentales. Para el ex arquero, la importancia del club no depende únicamente de conseguir la Copa Libertadores o de imponerse en otros torneos internacionales.
El ciclo del Vasco fue otro punto del intercambio. Navarro Montoya lo resumió con la frase “El Boca del Vasco va.” La respuesta dejó expresada su consideración sobre el proceso que atraviesa el equipo, aunque no incorporó detalles sobre partidos, resultados o decisiones puntuales. Su evaluación se mantuvo en una fórmula breve sobre la marcha del Boca del Vasco.
La posibilidad de trabajar en Boca también formó parte de la conversación. Navarro Montoya respondió a esa cuestión con una explicación corta: “Porque mucho se habló.” La frase quedó vinculada directamente con la pregunta sobre por qué no está trabajando en el club y fue una de las referencias a su situación personal dentro de la institución.
Román apareció mencionado en el análisis sobre ese vínculo con Boca. Navarro Montoya afirmó: “Román evidentemente no entiende que no tengo un espacio ni un lugar.” Con esa declaración, sostuvo que no cuenta con un espacio ni un lugar en el club y atribuyó esa falta de entendimiento a Román. La definición se sumó a su explicación sobre por qué actualmente no trabaja en Boca.
El entrevistador también instaló una mirada sobre la historia y la pertenencia del club. Primero planteó: “Boca en un momento estuvo a punto de desaparecer, ¿no?”. Después agregó: “Boca no le pertenece a nadie, Boca es una construcción de todos, ¿no?”. Ese encuadre vinculó la discusión deportiva con una idea más amplia sobre Boca y dejó planteados los dos ejes de la intervención de Navarro Montoya: recuperar el foco y sostener el sentido colectivo del club.
