VIDA Y ESTILO

Cómo es la casa de la Negra Vernaci: estilo vintage, grandes ventanales y un jardín con piscina

 

Un recorrido por los ambientes donde conviven arte, recuerdos y muebles de distintas épocas.

 
Negra Vernaci
Negra Vernaci

(BUENOS AIRES).- La Negra Vernaci armó un hogar ecléctico en el que conviven arte, memoria y muebles de distintas épocas. La vivienda está en la Ciudad de Buenos Aires y no sigue una decoración minimalista ni un modelo de catálogo: cada ambiente reúne piezas elegidas por su historia y pensado para el uso cotidiano. La casa de Elizabeth Vernaci funciona como una extensión de su recorrido profesional y personal.

El living ocupa el centro de la vivienda y concentra buena parte de los rasgos que definen el estilo de la casa. Los grandes ventanales dejan entrar luz natural durante buena parte del día, mientras que el piso de madera aporta calidez y evita que la amplitud del ambiente resulte fría. La distribución del mobiliario deja espacios de circulación y, al mismo tiempo, arma sectores para conversar, descansar y compartir.

Los muebles combinan líneas modernas con piezas de aspecto vintage. En el living, los sillones de cuero envejecido conviven con mesas de diseño industrial, en una mezcla que cruza la calidez doméstica con una estética urbana. Una alfombra geométrica en tonos tierra suma textura, ordena visualmente el conjunto y conecta los distintos elementos sin imponer una única época o paleta de colores.

Las paredes funcionan como una galería privada y reúnen fotografías en blanco y negro junto con pinturas abstractas. También aparecen obras de artistas locales y registros vinculados con momentos de la radiofonía argentina. La selección no busca repetir una tendencia decorativa: cada pieza aporta un color, una escala o una historia, y refuerza el vínculo de Vernaci con el mundo cultural y artístico.

La biblioteca reúne libros, discos, recuerdos de viajes, objetos decorativos y premios obtenidos durante la carrera de la Negra Vernaci. Entre ellos aparecen estatuillas Martín Fierro, integradas al mismo espacio que los elementos personales y culturales, en lugar de estar exhibidas como piezas aisladas. El sector funciona como un archivo íntimo de la trayectoria de Vernaci y como un mapa de sus intereses, afectos y experiencias.

El comedor mantiene el diálogo entre lo antiguo y lo actual mediante madera maciza, lámparas de época y una estética que remite a las décadas del sesenta y setenta. Las sillas fueron restauradas con tapizados modernos para adaptarlas a una casa funcional. La cocina conserva esa línea, pero suma tecnología de última generación, estantes abiertos con vajilla de colores vibrantes y mesadas de piedra en tonos neutros. En los pasillos, los espejos de marcos labrados amplían visualmente el espacio y favorecen la circulación de la luz natural.

El jardín y la piscina

El exterior extiende la lógica de disfrute que atraviesa el hogar. El jardín está rodeado de vegetación y ofrece un espacio tranquilo dentro de la ciudad, mientras que la piscina de grandes dimensiones ocupa el centro del sector. Las baldosas claras amplían visualmente el entorno y una cubierta retráctil permite utilizarla durante todo el año. La casa de la Negra Vernaci queda así definida por la convivencia entre recuerdos, arte, funcionalidad y ambientes pensados para ser habitados.