(BUENOS AIRES).- Netflix sumó un nuevo fenómeno a su catálogo: El complejo de apartamentos, la miniserie surcoreana de 12 capítulos que se ubicó en poco tiempo entre los títulos más vistos de la plataforma gracias a una trama cargada de tensión, misterio y dramatismo. La producción, que combina crimen, comedia y sátira social, ya es furor entre los usuarios argentinos y advierte un detalle antes de apretar play: por la crudeza de sus escenas, fue catalogada como contenido no apto para menores.
La historia arranca con una premisa simple y efectiva: un jefe criminal retirado, desesperado por conseguir dinero, se asocia con una aspirante a abogada para robar el fondo de reserva de un exclusivo complejo de apartamentos, un dinero que los residentes aportan para el mantenimiento del edificio. Lo que parecía un golpe sencillo y rápido se complica cuando ambos descubren que ese fondo oculta una trama de corrupción, y el plan escala hacia una red de alianzas, engaños y secretos donde nadie es lo que aparenta.
La serie fue creada por Cho Yong-won y Kim Yoon-young y debutó en Netflix el 11 de julio de 2026 con los dos primeros episodios. Los capítulos restantes se estrenaron de manera semanal, los sábados y domingos, hasta el cierre de la temporada el 16 de agosto. Ese ritmo de estrenos, sumado a la extensión acotada de la historia, la convirtió en una opción ideal para maratonear durante un fin de semana.
El elenco está encabezado por Ji Sung, que interpreta a Park Hae-gang; Ha Yoon-kyung, en el papel de Kang Ha-ri; Park Byung-eun, como Lee Chung-won, y Moon So-ri, que encarna a Jang Suk-jin. La propuesta apunta a los amantes del crimen, la comedia y la acción, con un thriller de ritmo vertiginoso que alterna escenas de persecución y enfrentamientos con humor ácido y giros argumentales en cada entrega.
El desenlace, sin lugar para una segunda temporada
Con la temporada completa disponible en Netflix, el final de la serie ya quedó a la vista de todos los espectadores, aunque conviene avisar: lo que sigue contiene spoilers del episodio 12. En el desenlace, Park Hae-gang localiza los 17,8 mil millones de wones del fondo de reserva que Lee Chung-won había escondido en un departamento desocupado del propio condominio True Value, y logra recuperarlos tras priorizar el rescate de su aliado Lagarto, a quien Chung-won había usado como señuelo para tenderle una trampa.
La caída del antagonista llega por vía pública: el One Club, la organización que integraban el fiscal general, el secretario jefe de la Presidencia, un juez de la Corte Suprema y el presidente del periódico Gongyeong Ilbo, planeaba un acuerdo para garantizarle a Lee Chung-won una condena leve. El plan se derrumba cuando Hae-gang difunde grabaciones de audio y video en las que Chung-won confiesa sus crímenes, incluidos varios asesinatos, lo que provoca la caída de todos los integrantes del grupo y desmantela su estructura de poder.
El epílogo cierra el ciclo con un salto temporal que muestra el destino de cada personaje: Kang Ha-jung cumple su condena, sale en libertad y abre una panadería; Kang Ha-ri se gradúa y consigue su objetivo de convertirse en abogada, y Jegil obtiene varias becas académicas. Hae-gang, por su parte, funda el bufete Jeongsan, especializado en investigar irregularidades en condominios, reclutando a Ha-ri, Lagarto y el resto de su equipo, y la serie confirma el inicio de una relación romántica entre ambos protagonistas. El primer cliente de la nueva firma es el propio condominio True Value, un guiño de cierre que la historia deja sin puerta abierta hacia una segunda temporada.
