(BUENOS AIRES).- «Cuando la reprimida hija de una acaudalada familia de Nueva Inglaterra y su rebelde criada se ven atrapadas en una casa construida sobre la humillación y la crueldad, se refugian en una fantasía de sexo, poder y venganza», reza la sinopsis oficial. Así presenta Netflix a Monstruo: La historia de Lizzie Borden, la cuarta temporada de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, disponible desde el 17 de septiembre con sus ocho episodios listos para maratonear este fin de semana.
La serie reconstruye uno de los crímenes más famosos de Estados Unidos. El 4 de agosto de 1892, Andrew Borden fue hallado muerto en el sillón de la sala de su casa de Fall River, Massachusetts, y su madrastra Abby apareció en el dormitorio de invitados. Según la investigación, Abby recibió 19 golpes de hacha en la cabeza y el cuello, mientras que Andrew sufrió 11 impactos en el rostro. Lizzie, de 32 años, quedó en el centro del caso como única sospechosa y fue acusada de matar a su padre y a su madrastra.
El proceso judicial alimentó el mito. Lizzie fue detenida el 11 de agosto de 1892 y su juicio comenzó diez meses después en New Bedford. La acusación se apoyó en pruebas circunstanciales: no había arma del crimen ni pruebas físicas, y su propio testimonio quedó afuera porque la interrogaron sin abogado y bajo los efectos de la morfina que le había recetado su médico. Entre los datos más resonantes, su amiga Alice Russell declaró que la vio quemar un vestido azul tres días después de los asesinatos; Lizzie sostuvo que la tela se había estropeado con pintura. El 20 de junio de 1893, un jurado compuesto exclusivamente por hombres la absolvió tras 90 minutos de deliberaciones. Nadie más fue acusado jamás por el caso.
Un elenco de rostros conocidos
El papel central quedó en manos de Ella Beatty, hija de Annette Bening y Warren Beatty, que ya había trabajado con Murphy en otro proyecto. Beatty evitó pronunciarse sobre la culpa de su personaje: «Tengo una opinión al respecto. No creo que quiera compartirla porque nuestra serie trata realmente de explorar si lo hizo y por qué. Mi trabajo como actriz, independientemente de mis sentimientos u opiniones, era dar vida a lo que veía en la página», explicó.
La acompaña un reparto con nombres pesados. Charlie Hunnam, que interpretó a Ed Gein en la tercera temporada de Monstruo, ahora hace de Andrew Borden, un empresario de Fall River sobre el que casi no hay registros: «Hay muy poco que se sepa sobre él. Lo leí todo y, obviamente, Lizzie está muy bien documentada, pero Andrew es una especie de misterio», contó el actor, que lo describe como un hombre marcado por la muerte de su primera esposa y de su hija pequeña. Rebecca Hall encarna a la madrastra Abby: «Me interesaba interpretar esa idea arquetípica de la madrastra malvada, alguien muy contenida y controlada, pero que también es un completo desastre», explicó. Billie Lourd completa a la familia como Emma, la hermana mayor de Lizzie, mientras que Vicky Krieps interpreta a la criada Bridget Sullivan —que en la serie toma el nombre de Maggie— y también asume el papel de la condesa Elizabeth Báthory. Sarah Paulson, colaboradora habitual de Murphy, aparece como Aileen Wuornos, otra criminal célebre de Estados Unidos, y Jessica Barden hace de Nance O’Neil, amiga de Lizzie: la serie recrea su vínculo como previo a los asesinatos, aunque en la realidad la amistad comenzó después.
Más allá de la ficción, el caso sigue fascinando porque nunca se resolvió. Tras la absolución, Lizzie y Emma heredaron una fortuna valuada en 300.000 dólares de la época, más de 10 millones actuales, y Lizzie vivió aislada en Fall River hasta su muerte por neumonía el 1 de junio de 1927, a los 66 años. Emma falleció nueve días después, en New Hampshire, y desde 1905 no se hablaban.
Si buscás qué ver en Netflix este fin de semana, tené en cuenta que la serie recibió críticas tibias a horas de su estreno: le reconocen la novedad de poner a una asesina femenina al centro de la antología, pero le reprochan que el gore y la espectacularización se imponen sobre la reflexión, y que la falta de anclaje en los hechos la convierte en un ejercicio de especulación. Aun así, con ocho episodios y un caso que sigue abierto más de 130 años después, es de los estrenos más conversados de la plataforma.
