(BUENOS AIRES).- “Ambientada durante los inicios de Instagram, sigue a dos veinteañeras que se proponen curar sus enfermedades letales con rutinas y dietas de bienestar mientras predican su mensaje a toda una comunidad a través de internet. Algo muy inspirador… si fuera verdad”, señala la sinopsis oficial con la que Netflix presenta Vinagre de manzana, una ficción australiana de seis capítulos basada en hechos reales y disponible en la plataforma. La producción toma como centro a Belle Gibson, una mujer que engañó al mundo entero con una enfermedad grave y convirtió esa mentira en un imperio vinculado al bienestar.
Belle Gibson es presentada como una madre soltera australiana que, a mediados de la década de 2010, construyó un imperio alrededor de la mentira de haber superado un cáncer cerebral. El relato atribuye esa supuesta recuperación a un estilo de vida perfecto, recetas y medicinas alternativas. La historia real que sirve de base no se limita a una enfermedad grave: también muestra cómo esa versión fue convertida en una propuesta de bienestar con alcance masivo.
Instagram ocupa un lugar central en el momento que reconstruye la ficción. Gibson fue una estrella del primer Instagram y un ejemplo pionero de las influenciadoras de redes sociales, en una variante que ofrecía soluciones mágicas frente a problemas de salud y buscaba desprestigiar a la medicina y a los médicos. Ese recorrido ubica la historia en los primeros años de una plataforma que aparece ligada al fenómeno de bienestar que la serie examina.
Las dos veinteañeras que siguen la trama intentan curar enfermedades letales mediante rutinas y dietas de bienestar. Mientras sostienen ese camino, transmiten su mensaje por internet a una comunidad que recibe sus consejos. La sinopsis oficial de Netflix resume ese contraste al presentar la propuesta como algo inspirador solo si fuera verdad. La ficción expone así la distancia entre una imagen de superación personal y los hechos sobre los que se construye.
La producción original de Netflix cuenta con Kaitlyn Dever, Aisha Dee, Alycia Debnam-Carey y Essie Davis en su reparto. Los cuatro nombres integran la propuesta que lleva a la pantalla el caso de Gibson y el entorno digital en el que se difundió su mensaje. La serie relata el auge y la caída en desgracia de la protagonista, dos momentos que forman parte de la historia real en la que se basa.
El acceso a la serie está confirmado para Latinoamérica, Estados Unidos y España, siempre a través de Netflix. En los tres territorios, la plataforma figura como el servicio donde se puede ver Vinagre de manzana. Esa disponibilidad acompaña una producción que recupera un episodio de los comienzos de los primeros influenciadores y lo presenta para una audiencia amplia, sin separar el éxito en redes de la difusión de consejos de salud basados en soluciones mágicas.
El caso de Belle Gibson queda así en el centro de una ficción sobre la expansión de los mensajes de bienestar en internet y sobre la facilidad con la que una historia personal puede convertirse en un imperio. La serie reconstruye el pasaje de una supuesta recuperación de un cáncer cerebral a un proyecto sostenido por recetas, estilo de vida y medicinas alternativas. Con sus seis capítulos disponibles en Netflix para esas regiones, Vinagre de manzana presenta el ascenso y la caída de una figura pionera de las redes sociales.
