(BUENOS AIRES).- “Quiero que se cumpla el sueño o mi sueño o creo que lo mejor para todos es una transferencia.”, dijo Julián Álvarez durante el Mundial. En Olga, Gastón Edul contó que Julián Álvarez mantiene el deseo de jugar en el Barcelona y que su relación con la dirigencia del Atlético de Madrid se tensó. El periodista describió una negociación trabada, con cinco o seis días de mercado europeo por delante.
Gastón Edul explicó en Olga que, antes del Mundial, Julián se reunió con Gil Marín y le planteó que una transferencia al Barcelona era lo que más le convenía para su carrera. El pedido, según la versión del periodista, no recibió en ese momento un rechazo: Gil Marín le dio a entender que se fuera tranquilo al Mundial y que la negociación podía resolverse. La señal dejó planteada una expectativa que después no coincidió con la postura pública del club.
El Atlético de Madrid, con Julián Álvarez ya en la selección argentina, no atendió la propuesta del Barcelona y convirtió la disputa en un asunto público. Edul sostuvo que la dirigencia respondió con publicaciones en redes sociales que se burlaban de la posibilidad de incorporar a Pedri y Lamine Yamal, en lugar de avanzar con una negociación. Esa actitud, siempre de acuerdo con su relato, terminó exponiendo al delantero y profundizó el desgaste con los dirigentes.
El último partido en el Metropolitano sumó un episodio al conflicto. Julián Álvarez fue suplente, ingresó durante el encuentro y recibió abucheos de los hinchas del Atlético por la posibilidad de su llegada al Barcelona. Gastón Edul afirmó que ese clima llevó a Gil Marín a replantearse la estrategia de la venta, después de que la situación quedara instalada también en las tribunas.
Diego Simeone quedó en el centro de las preguntas sobre la continuidad del delantero. En una conferencia de prensa, el entrenador reclamó: “Necesito refuerzos, necesito delanteros.” Edul interpretó ese reclamo como una señal de desgaste del técnico, que desde el comienzo de la temporada debe responder de manera recurrente por el futuro de Julián Álvarez. Simeone también dijo: “Estoy siempre al lado de la afición. No fue decisión de Julián irse solo.”
Gil Marín modificó su postura después del partido y, según la reconstrucción de Edul, le hizo saber al entorno de Julián que estaba dispuesto a venderlo. La oferta del Arsenal alcanza lo que el Atlético de Madrid pretende, pero el delantero la rechazó por una decisión personal y familiar: no quiere volver a vivir en Inglaterra en el corto plazo. La negativa responde al deseo de evitar otra mudanza, otro idioma, otro clima y otra adaptación después de su experiencia anterior.
El mercado europeo se cerrará en cinco o seis días, y la salida todavía depende de una mejora del Barcelona. Edul planteó que el club catalán debe hacer una propuesta superior para destrabar el pase, mientras el Atlético conserva la posibilidad de retener a Julián o aceptar una transferencia al Arsenal. La definición marcará si el delantero continúa en Madrid en un contexto de tensión o cambia de club antes del cierre del período de pases. El escenario, tal como lo presentó Gastón Edul en Olga, sigue abierto entre esas dos alternativas.
