En su presentación ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Javier Milei fustigó al organismo. El mandatario argentino no tuvo empacho en poner en discusión el accionar del foro global. En ese sentido, el libertario defendió la soberanía de las Islas Malvinas y cuestionó el accionar de la ONU. También se focalizó en la persecución de los cristianos en África y en el conflicto en Medio Oriente.
Javier Milei se hizo presente en Nueva York, donde se lleva a cabo la Asamblea de las Naciones Unidas. En su turno, el titular del Poder Ejecutivo inició su alocución con severas críticas a la comunidad internacional. Refrescó cuáles eran los objetivos del foro en su creación y lo comparó con el comportamiento actual.
“Crítica constructiva”
El Presidente ingresó al recinto decidido a expresar su punto de vista sobre el funcionamiento de la ONU. Aunque aclaró que haría “críticas constructivas”, se despachó con un fuerte análisis: “Tuvimos claro algo desde el principio y es que debemos abordar los problemas con absoluta sinceridad. Mentirnos para sentirnos mejor no nos va a llevar a ninguna parte”, anticipó antes de señalar sus disidencias.
“Créanme, sé de lo que hablo cuando señalo con ánimo constructivo los problemas que tiene esta organización que pretende orientar y arbitrar entre los Estados”, añadió. Ya inmiscuido en los cuestionamientos, Milei señaló: “El contrato que todos firmamos hace 78 años se rompió. Esta casa había señalado que todos los humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.
“Casta de parásitos”
En continuidad, el mandatario argentino avanzó con vehemencia: “La ONU se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados”, disparó el libertario ante los presentes con un tono consistente.
En tal sentido, Javier Milei narró diferentes hechos que dejaron en evidencia la inacción del organismo: “Quienes deberían garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos, fracasaron en la tarea”, opinó. Al mismo tiempo, respaldó a Israel y dejó una indirecta contra los países islámicos: “Permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional. Los supuestos defensores de los derechos humanos apañaron dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en las calles. Votaron sistemáticamente contra Israel mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico”, achacó.
