(BUENOS AIRES).- “Más allá de las diferencias que podamos tener en otros temas, en esto coincidimos: Argentina tiene que asumir un posicionamiento firme en el Atlántico Sur y sostener decisiones concretas para defender nuestra soberanía”, sostuvo el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, tras su encuentro con los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores. Pablo Quirno y Carlos Presti encabezaron en Ushuaia la visita al predio donde se levantará la Base Naval Integrada, durante una jornada de trabajo que incluyó una reunión con las autoridades de Tierra del Fuego.
La reunión se realizó en la Casa de Gobierno provincial después del arribo de los funcionarios, cerca de las 11. Quirno y Presti se encontraron con Melella y la vicegobernadora Mónica Urquiza para analizar el proyecto. El canciller Pablo Quirno aseguró que ambos mandatarios “mostraron toda la predisposición para ayudar en el proyecto de la Base Naval Integrada”, aunque también señaló que el gobernador les aclaró que “no van a sumar financiamiento ni recursos para la obra”.
El predio fue recorrido por la comitiva junto con especialistas y técnicos de las Fuerzas Armadas. La Armada Argentina presentó allí las características principales de la obra, el estado del proyecto y los desafíos logísticos para su ejecución. Quirno destacó además que “una de las cuestiones más importantes es cómo traemos los servicios al sector”, en referencia a la electricidad, el gas y la conexión digital.
Una obra en reactivación
La Base Naval Integrada está proyectada como un polo logístico y operativo para el Atlántico Sur y como apoyo a la proyección argentina hacia la Antártida. También contempla funciones vinculadas con actividades científicas. El Ministerio de Defensa indicó que “la Base convertirá a Ushuaia en la plataforma logística del Atlántico Sur y la Antártida” y que tendrá capacidades de vigilancia, presencia militar y abastecimiento para buques argentinos y de terceros países.
El Poder Ejecutivo reasignó 142 millones de dólares al proyecto durante la semana previa al viaje, mediante una modificación publicada en el Boletín Oficial. Ese monto representa cerca del 30% del costo total estimado, que se ubica entre 400 y 500 millones de dólares. El financiamiento restante deberá definirse, en parte, en el Presupuesto 2027, donde Javier Milei instruyó incluir la base entre las obras priorizadas junto con la Base Conjunta Antártica Petrel.
Las obras habían comenzado en 2022 con la colocación de la piedra fundacional, pero fueron pausadas durante el primer año de la administración libertaria. La visita de Quirno y Presti se produjo en el marco de la reactivación del proyecto y había sido definida el martes anterior, durante una reunión de la mesa política del Gobierno en la Casa Rosada, donde se repasaron los avances de la iniciativa y los lineamientos oficiales sobre soberanía y Malvinas. La coincidencia en torno a la base funcionó como un punto de acercamiento entre la administración nacional y la gestión provincial, que mantienen diferencias políticas.
Melella afirmó que “más allá de que uno tenga diferencias políticas e ideológicas en algunas cuestiones, en este proyecto estamos totalmente de acuerdo y hay que hacerlo”. En abril de 2024, el gobernador había rechazado participar de una reunión de Milei en Ushuaia con Laura Richardson, entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos.
La agenda también quedó vinculada con la política exterior sobre las Islas Malvinas. Mónica Urquiza había integrado en junio la delegación argentina ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, donde el país obtuvo respaldo internacional para su reclamo de soberanía. En los días siguientes a la visita estaba prevista la presentación del Presupuesto 2027 y de un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional en la Cámara de Diputados, con nuevas sanciones para empresas que operen sin autorización argentina en el archipiélago.
