(BUENOS AIRES).- “Bueno, pará, ese casting lo hice yo”, dijo Gastón Dalmau durante una charla en Había que decirlo, el ciclo de streaming de Prende. El casting de Power Rangers reunió a Caro Ibarra y Gastón Dalmau, que estuvieron cerca de ser elegidos para una producción que se preparaba en Australia.
Caro Ibarra realizó una audición completamente en inglés para una producción que buscaba una candidata latinoamericana. La propuesta contemplaba que la elegida se mudara a Australia, una posibilidad que convirtió esa prueba en una decisión laboral internacional. El proceso avanzó hasta una instancia contractual previa: Ibarra firmó un precontrato y llegó a la definición junto con otras dos postulantes. “Quedé entre tres”, recordó.
La audición incluía ejercicios físicos y escenas de acción, por lo que no se limitaba a una prueba tradicional de actuación. Ibarra resumió esa exigencia con una frase concreta: “Te hacían como pelear y todo”. La actriz contó que finalmente el papel quedó en manos de una australiana, pese a que había llegado a la última instancia. “Yo dije: ‘¿Por qué me hicieron ilusionar?’”, expresó al recordar la frustración por no haber sido elegida. La exigencia física formaba parte de una selección pensada para una ficción de acción.
Gastón Dalmau interrumpió el relato de Ibarra cuando reconoció que también había participado de esa misma audición. El actor y exintegrante de Teen Angels confirmó así que los dos habían pasado por la convocatoria internacional, aunque hasta ese momento no sabían que compartían ese antecedente. Dalmau era además el conductor de Había que decirlo durante la charla. El actor definió la situación como “Muy bizarro igual”.
La coincidencia que apareció en el streaming
La coincidencia se volvió más llamativa por el recorrido previo de ambos en la televisión juvenil argentina. Ibarra era reconocida por su trabajo como conductora de Zapping Zone de Disney Channel Latinoamérica, mientras que Dalmau había integrado Teen Angels y coincidido con ella en Casi Ángeles. La sorpresa apareció en vivo durante una conversación compartida y sumó una coincidencia inesperada a sus carreras.
La franquicia había conseguido su primer gran salto global en 1993 con Mighty Morphin Power Rangers, la adaptación estadounidense que popularizó el formato fuera de Japón. Su propuesta se organizó alrededor de grupos de jóvenes identificados por colores, trajes y habilidades especiales, con combates y amenazas extraordinarias. La combinación de acción, trabajo en equipo y personajes reconocibles sostuvo su presencia en el entretenimiento infantil y juvenil durante distintas generaciones. La marca también desarrolló nuevos elencos y variantes argumentales.
Con el paso del tiempo, Power Rangers se expandió a múltiples temporadas, películas, juguetes, videojuegos y otros productos derivados. La circulación internacional convirtió a la saga en una referencia de la cultura popular y en una marca reconocible para quienes crecieron en los años 90 y 2000. En el caso de Dalmau, no se precisó hasta qué instancia avanzó dentro del proceso de selección. Lo que sí quedó confirmado es que la producción terminó eligiendo a una actriz australiana y que ninguno de los dos argentinos llegó a integrar el elenco.

