(BUENOS AIRES).- “No tiene piso. Cada partido es peor al anterior. No hay ideas”, expresó Germán García Grova en sus redes sociales. Racing atraviesa uno de los momentos más delicados desde que Juan Pablo Vojvoda asumió como entrenador. La crítica expone el deterioro futbolístico del equipo después de otra presentación sin respuestas.
La continuidad de Vojvoda quedó en el centro de la escena tras ese nuevo partido. La respuesta concreta por ahora es que el ciclo no terminó: el entrenador continúa al frente y busca encontrar soluciones, aunque el margen de error se redujo al mínimo. La pregunta sobre su futuro, que hasta hace pocos días parecía lejana, ya se instaló entre los hinchas.
El contraste con el equipo que llegó a ser semifinalista de América explica parte del malestar. Racing pasó de tener protagonismo internacional a mostrar dificultades para competir en el campeonato local. García Grova cuestionó la transformación del plantel y consideró “increíble” la manera en que se desarmó aquel equipo, una pérdida de jerarquía que quedó expuesta en las últimas presentaciones.
Los refuerzos incorporados durante el mercado de pases también quedaron bajo análisis. “Refuerzos insólitos y escasísima jerarquía”, definió García Grova al referirse a las incorporaciones realizadas para renovar el plantel y darle nuevas herramientas a Vojvoda. Los movimientos no produjeron hasta el momento el salto futbolístico esperado y la dirigencia de Diego Milito quedó bajo la lupa junto con el entrenador.
El juego de Racing muestra problemas que exceden la falta de resultados. El equipo tiene dificultades para construir juego y generar situaciones claras, una carencia que alimentó la incertidumbre alrededor del proyecto. Vojvoda reconoció que atraviesa un momento muy difícil y que la única manera de revertirlo es conseguir resultados; el club también difundió que el técnico entiende que deben encontrar soluciones rápidamente.
La falta de respuestas aparece así en distintos aspectos del equipo. Las críticas alcanzan tanto la conducción de Vojvoda como la composición del plantel, mientras las incorporaciones no lograron modificar el funcionamiento. La presión, por ese motivo, también recae sobre las decisiones tomadas durante el mercado de pases.
Los números reflejan la dimensión de la crisis. Racing consiguió solamente una victoria en las primeras jornadas del Torneo Clausura y llegó a la previa del partido ante Huracán con cinco puntos, ubicado en el último lugar de su zona. Además, acumulaba cinco derrotas en ocho presentaciones, una serie que aumentó la presión sobre Vojvoda.
Vojvoda ya había admitido que entendía las dudas sobre su continuidad y que no se ponía plazos. El entrenador también reconoció que nunca había atravesado una seguidilla semejante de derrotas en su carrera y que el momento lo estaba afectando. La pregunta de García Grova, “¿Se termina el ciclo Vojvoda?”, resume el escenario: por ahora sigue en el cargo, pero cada partido funciona como una evaluación y Racing necesita reaccionar cuanto antes.
