(BUENOS AIRES).- “Tenemos mucho dolor y bronca. Sentimos mucha vergüenza de no poder darle una alegría a la gente”, expresó Marcos Rojo después de la derrota. Racing quedó último en la Zona B con cinco puntos tras perder 2-1 ante Atlético Tucumán en el Cilindro, por la octava fecha del Torneo Clausura. El equipo había conseguido igualar el encuentro, pero terminó cayendo en el tiempo agregado.
La tensión en Avellaneda se mantuvo después del pitazo final y expuso el malestar por una nueva caída. Los hinchas manifestaron su enojo con silbidos y cuestionamientos, mientras los futbolistas se retiraron del campo con evidente frustración. Marcos Rojo, uno de los referentes del plantel, decidió hablar públicamente sobre la situación y pidió disculpas a los hinchas que estaban en el Cilindro cuando dejó el campo de juego.
Marcos Rojo describió el estado interno del grupo y reconoció que el trabajo de la semana todavía no se transforma en resultados. “No queda otra que seguir trabajando. Ya no alcanzan las palabras. Lo buscamos hasta el final y no se nos dio. Sentimos una impotencia bárbara”, manifestó el defensor. El referente explicó así la frustración del plantel después de un partido que Racing había logrado empatar, pero terminó perdiendo en el tiempo agregado.
El registro del Torneo Clausura muestra siete partidos consecutivos sin ganar para Racing y apenas cinco puntos en ocho jornadas. Esos números explican que la Academia ocupe el fondo de la Zona B después de la caída en el Cilindro. Juan Pablo Vojvoda asumió como entrenador tras la salida de Gustavo Costas, pero todavía no logró darle estabilidad al equipo.
Juan Pablo Vojvoda también quedó en el centro de la conversación de Rojo después del partido. El técnico les remarcó a sus dirigidos durante el entretiempo que, si querían respaldarlo, debían demostrarlo dentro de la cancha. Rojo coincidió con esa postura y sostuvo que el apoyo no podía quedar solamente en declaraciones. Para el defensor, ese respaldo debía traducirse en victorias, una condición que puso en relación directa con la respuesta del equipo.
El calendario inmediato de Racing ofrece dos compromisos del Torneo Clausura antes del cruce por la Copa Argentina. La Academia visitará a Huracán y luego recibirá a Sarmiento, en una secuencia que antecede al partido frente a Boca. Esos encuentros aparecen como la oportunidad de reaccionar en el torneo local, que quedó cuesta arriba para el equipo después de ocho jornadas. Racing tendrá que reaccionar rápidamente para evitar que la crisis siga profundizándose.
El cruce con Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina está programado para el 27 de septiembre en Córdoba. La competencia aparece como una de las grandes oportunidades de Racing para cambiar el ánimo después de una serie de frustraciones. La fecha y la sede ya están definidas, mientras el plantel deberá afrontar ese partido con el antecedente de haber quedado último en la Zona B.
