(BUENOS AIRES).- “difícil de hacerse”, informó Emiliano Raddi al describir el estado de la negociación por Matías Galarza. Boca acelera para cerrar la llegada del mediocampista, pero todavía no logra acordar con Talleres el monto de la transferencia. Las conversaciones siguen abiertas, aunque el margen se achica porque el club debe usar antes del final de este lunes el cupo especial obtenido a partir de la lesión de Tomás Aranda.
La propuesta de Boca contempla cuatro millones de dólares por el 80 por ciento de los derechos económicos de Galarza. Talleres busca seis millones de dólares, una cifra vinculada con la cláusula de salida del futbolista. Esa distancia económica mantiene frenado el diálogo y explica por qué todavía no hay un acuerdo entre los clubes. La operación se discute sobre el porcentaje de derechos ofrecido y el valor total que cada institución está dispuesta a aceptar.
Talleres respondió a la propuesta inicial y se mostró dispuesto a negociar, pero pretende mejorar las condiciones económicas de la operación. La dirigencia del club cordobés no cerró la puerta al traspaso, aunque su postura mantiene la discusión atada a un nuevo entendimiento por el dinero. Raddi indicó que la transferencia, por ahora, no puede darse por caída ni por cerrada.
Galarza ya habría alcanzado un acuerdo con Boca en los aspectos salariales y contractuales, por lo que su voluntad no sería el obstáculo para concretar la transferencia. El mediocampista tiene contrato con Talleres hasta diciembre de 2028, un vínculo que todavía lo une al club cordobés. Por eso, el punto pendiente no está en las condiciones personales del jugador, sino en el acuerdo entre las instituciones.
Galarza aparece como uno de los nombres que más interesan a Rodolfo Arruabarrena para reforzar el mediocampo de Boca después de la salida de Kevin Zenón. Omar De Felippe, entrenador de Talleres, quiere contar con el mediocampista, aunque reconoció que si el jugador decide irse y la dirigencia acepta negociarlo, se trata de una cuestión vinculada a su futuro. La decisión sobre su salida quedará atada a lo que resuelvan el jugador y la dirigencia de Talleres.
El cupo especial que Boca obtuvo tras la lesión de Tomás Aranda solo puede usarse hasta el final del lunes 14 de septiembre de 2026. Si no llega a un entendimiento con Talleres dentro de ese plazo, Galarza no podrá convertirse en refuerzo de Boca en este mercado. La dirigencia de Boca debe resolver si mejora la oferta para acercarse a las pretensiones cordobesas o si mantiene la propuesta y espera una respuesta.
Las próximas horas serán determinantes para definir el futuro de Galarza. Raddi informó que las conversaciones entre las partes continúan, pero todavía falta el acuerdo principal: el que Boca y Talleres deben alcanzar por el dinero y las condiciones del traspaso. El pase sigue abierto, aunque cada vez resulta más difícil que pueda concretarse antes del cierre del mercado. El cierre del plazo convertirá esa diferencia económica en la definición inmediata de la operación.
