Luego de la aprobación en la Cámara de Diputados, la Libertad Avanza quiere avanzar fuertemente en el Senado con el proyecto de la reforma a la carta orgánica del Banco Central, pero hay un detalle que podría impedirlo y que tiene como protagonista a la vicepresidenta, Victoria Villarruel.
Sucede que la jefa del bloque de LLA en la cámara alta, Patricia Bullrich, pretendía comenzar el tratamiento la semana pasada pero la vice de Javier Milei no había enviado el texto de la iniciativa a las comisiones correspondientes para que comiencen a tratarlo, previo a su llegada al recinto para la votación correspondiente.
Esta situación se enmarca dentro de una fuerte tensión entre Bullrich y Villarruel, la cual no solo viene marcada por diferencias políticas, sino también conducción dentro del Senado, donde el oficialismo ha tenido mayores inconvenientes en lograr logros electorales.
Uno de los conflictos más recientes entre ambas fue por el voto virtual que solicitó la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, quien está embarazada y no podía viajar a Buenos Aires. “Está militando para el kirchnerismo”, exclamó en su momento Patricia Bullrich contra Villarruel.
¿Cuándo se tratará la reforma al Banco Central en el Senado?
Según consigna la agencia Noticias Argentinas, la Libertad Avanza espera avanzar esta semana con el dictamen de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos más importantes para Gobierno de Javier Milei en las últimas semanas.
El objetivo del bloque que preside Bullrich es contar con el apoyo de sus principales aliados, la UCR y el PRO, y en principio, este miércoles 9 de septiembre empezará el debate en las comisiones de Economía e Inversión y de Presupuesto y Hacienda.
Hasta el momento, el bloque de LLA tiene 21 senadores y necesita, al menos, sumar 16 legisladores más para alcanzar el quórum y llevar el proyecto de Milei al recinto para ser tratado y posiblemente aprobado a finales de este mes.
El punto que puede generar tensión entre los senadores
En torno a la discusión dentro del Senado, algunos analistas explican que el punto más complejo puede estar dado en relación al mecanismo de designación y remoción de las autoridades del Banco Central.
El proyecto inicial establece que el presidente y los directores del organismo financiero deberán ser aprobados por ambas cámaras del Congreso mediante mayoría simple, pero para su remoción, apenas se necesitarán dos tercios.
