(BUENOS AIRES).- “Debemos tener ilusión, que mañana haremos un gran partido, ojalá podamos ganar, que el hincha esté contento”, manifestó Riquelme en la previa del partido entre Boca y Vélez, por los octavos de final de la Copa Argentina. El presidente del Xeneize evitó prometer títulos, pero aseguró que el plantel mantiene intacta la ilusión de competir hasta el final.
Riquelme ubicó a Vélez como el objetivo inmediato del equipo. “Lo más importante será el partido de mañana y si tenemos la suerte de ganar cada partido, tomará fuerza ganar títulos”, explicó. Para el presidente, Boca debe resolver primero el cruce con el Fortín y dejar las instancias decisivas para después.
La Copa Argentina es una de las competencias en las que Boca todavía puede avanzar y acercarse a un nuevo título. El club ya consiguió consagrarse en cuatro oportunidades dentro de este certamen. El partido frente a Vélez aparece así como el paso que puede mantener abierta esa posibilidad durante lo que resta de la temporada.
La seguidilla de partidos también formó parte del análisis de Riquelme. “Es verdad que viene jugando muy seguido”, reconoció, antes de remarcar que Boca tuvo que disputar encuentros adicionales respecto de otros equipos. La carga física deberá ser administrada por el cuerpo técnico mientras el equipo intenta seguir en carrera en las competencias que disputa.
Los dos cruces contra O’Higgins por la Copa Sudamericana fueron señalados por Riquelme como parte de esa diferencia. “Tuvimos que jugar dos partidos más que el resto, los dos partidos vs. O’Higgins suman 180 minutos más que el resto”, explicó. El dirigente puso el foco en que esos encuentros representaron 180 minutos extra en comparación con otros equipos.
El desgaste no modificó la intención de Boca de pelear por todos los torneos. Riquelme resumió esa postura con una frase concreta: “Queremos competir en todo hasta el final”. El presidente sostuvo además que el plantel debe conservar la ilusión y buscar que el hincha quede conforme con el rendimiento del equipo.
La postura de Riquelme combinó cautela sobre la posibilidad de conseguir títulos con optimismo respecto de la campaña. El presidente evitó presentar un trofeo como algo asegurado y planteó que la chance de pelear por ellos dependerá de la capacidad de Boca para ganar cada partido.
El próximo desafío concentra la atención del equipo. Riquelme señaló que primero debe resolverse el encuentro contra Vélez y que, recién después, Boca podrá pensar en las instancias decisivas de la competencia. El mensaje apuntó a avanzar paso a paso, sin anticipar resultados.
Boca volverá a enfocarse en el torneo local después del duelo contra Vélez. Riquelme anticipó que luego llegará una visita a Mendoza para enfrentar a un rival al que elogió: “Luego ir a Mendoza ante un equipo que juega de maravilla y viene sumando mucho”. El recorrido inmediato quedó marcado por dos pasos: superar al Fortín y, después, afrontar ese compromiso en Mendoza.
