(BUENOS AIRES).- “No estoy al tanto con lo que pasó en el partido Riestra–Vélez”, dijo Riquelme, presidente de Boca, al ser consultado por la polémica arbitral que involucró a Vélez en su último partido ante Deportivo Riestra. El partido entre Boca y Vélez se disputará este miércoles en el estadio Mario Alberto Kempes, por los octavos de final de la Copa Argentina. El dirigente pidió que el árbitro tenga una buena actuación y que su equipo pueda jugar bien y ganar.
La polémica se originó en el último encuentro de Vélez ante Deportivo Riestra, a partir de un gol anulado. El episodio generó mucho ruido en Vélez y llevó a Guillermo Barros Schelotto y a otros integrantes del conjunto de Liniers a cuestionar duramente el accionar de los árbitros. La consulta a Riquelme apareció en la previa del cruce entre ambos equipos, aunque el presidente de Boca decidió no entrar en la discusión.
Riquelme respondió primero con una pregunta sobre el vínculo de Boca con aquel episodio: “¿Boca qué tiene que ver en lo que pasó entre Riestra y Vélez?”. Con esa frase, sostuvo que Boca no tenía relación con la polémica arbitral que había quedado instalada tras el gol anulado. El presidente eligió poner el foco en el partido que el equipo debía afrontar en Córdoba, en lugar de sumar un nuevo cuestionamiento a los árbitros.
El presidente también aprovechó la consulta para enviarles un mensaje a Guillermo, Gustavo Barros Schelotto y Federico Insúa, integrantes del cuerpo de trabajo de Vélez. Riquelme explicó que mantiene con ellos una relación de afecto desde su etapa como futbolista y les dijo: “Les tengo mucho cariño. Les mando un abrazo muy grande, sabemos que será un partido difícil y que el árbitro haga un buen partido, que podamos jugar bien y ganar”. La declaración combinó el saludo al cuerpo técnico con el pedido de una actuación correcta del juez en Córdoba.
El arbitraje del cruce quedó, para Riquelme, en un segundo plano. Su pedido fue que el juez del partido tenga una buena actuación, mientras Boca intenta imponer sus condiciones dentro de la cancha. De esa manera, el dirigente evitó involucrar al club en una discusión que había comenzado en un encuentro ajeno.
El partido se jugará este miércoles en el estadio Mario Alberto Kempes, en la provincia de Córdoba, por los octavos de final de la Copa Argentina. Boca y Vélez pondrán en juego el pase a los cuartos de final, que aparece como el premio de la jornada. Para el equipo de Riquelme, avanzar de ronda mantiene abierta la posibilidad de pelear por los trofeos hasta el final de la temporada.
Riquelme llamó a confiar en el equipo y a concentrarse en el desafío inmediato: “Hay que confiar, pensar en el equipo que tenemos, hacer un buen partido y ojalá podamos avanzar”. El presidente había señalado que el duelo ante Vélez era lo más importante y que cada obstáculo superado aumentaría la posibilidad de pelear por los títulos hasta el final. La respuesta sobre el arbitraje quedó ligada al objetivo concreto del partido: que Boca juegue bien, gane y avance a cuartos.
