(BUENOS AIRES).- Flamengo colocó a Santiago Ascacíbar en su radar para el próximo mercado de pases, pero en Boca, Riquelme no pretende vender al mediocampista. El interés del club brasileño todavía está en una etapa inicial y la postura de la dirigencia es mantener al jugador, que se convirtió rápidamente en una de las piezas principales del equipo.
Ascacíbar llegó a Boca en enero de 2026 procedente de Estudiantes y desde sus primeros partidos consiguió un lugar relevante en el mediocampo. El volante de 29 años se ganó la confianza de Rodolfo Arruabarrena por su experiencia, su intensidad y su capacidad para recuperar pelotas. Además, sumó una faceta goleadora que no había sido tan habitual durante su carrera.
El mediocampista acumula 31 partidos con Boca en lo que va de 2026, con ocho goles y dos asistencias. Esos números explican parte de la atención que despertó en Flamengo, especialmente porque alcanzó ese protagonismo pocos meses después de su llegada al club. Su rendimiento lo ubicó entre los jugadores más destacados del plantel.
La llegada de Ascacíbar se produjo en enero y su adaptación fue rápida. El volante pasó a ser una pieza fundamental del equipo de Rodolfo Arruabarrena, tanto por su tarea en la recuperación como por el aporte que consiguió en el área rival. Esa combinación aumentó su valoración dentro del plantel.
El interés de Flamengo por Ascacíbar podría avanzar durante el próximo mercado, aunque por ahora no pasó de una evaluación inicial. El nombre del argentino ya forma parte de las opciones que analiza el conjunto brasileño para reforzar su plantel con futbolistas de experiencia. Una propuesta formal todavía no aparece mencionada.
La postura de Riquelme es uno de los principales obstáculos para una eventual operación. El presidente de Boca considera que Ascacíbar ocupa un lugar relevante en el proyecto y su salida no aparece entre los planes del club. Por eso, el interés brasileño no modificó la decisión de mantener al mediocampista.
El contrato es otro de los argumentos que respaldan la posición de Boca. Ascacíbar tiene vínculo con el club hasta el 31 de diciembre de 2029, por lo que la dirigencia cuenta con margen para negociar si Flamengo presenta una oferta. La duración del acuerdo también le permite a Riquelme sostener la decisión de no desprenderse del volante en este momento.
La trayectoria del jugador también ayuda a entender el interés brasileño. Antes de regresar al fútbol argentino, Ascacíbar pasó por Stuttgart y Hertha Berlín, en Alemania, y tuvo una experiencia en Cremonese, de Italia. Además, vistió la camiseta de la Selección Argentina, un recorrido que le aporta antecedentes internacionales a su perfil.
La valuación de mercado de Ascacíbar está fijada en 5,5 millones de euros, pero ese monto no determina que Boca vaya a aceptar una propuesta por esa cifra. El papel del mediocampista dentro del equipo y los años de contrato pendientes pesan en la evaluación de una eventual venta.
El escenario actual no contempla la salida del volante. Flamengo deberá esperar para definir si transforma el seguimiento en una propuesta, mientras Boca mantiene a Ascacíbar fuera del mercado y Riquelme sostiene la decisión de no venderlo.
