(BUENOS AIRES).- “Fue una situación complicada la de Cantilo, al principio el club no ayuda mucho en poder resolver la situación. Era complicado estar encerrados en un 4×4 pero nos entrenábamos al máximo y nos apoyábamos mentalmente entre todos. En algunos entrenamientos sentíamos esa impotencia de querer que las cosas sean diferentes, pero es algo que ya pasó”, relató Alex Woiski. River apartó a Alex Woiski y lo envió a entrenar a Cantilo junto con otros futbolistas, una situación que el delantero recordó al hablar de su salida del club.
El comunicado oficial de River fue lanzado antes del arranque de la pretemporada e incluyó a Woiski entre los futbolistas que debían dejar de entrenarse con el plantel. La decisión estableció que el juvenil nacido en Mallorca trabajara apartado en el predio de Cantilo, junto con otros jugadores que fueron dejando la institución. La medida de la comisión directiva generó un fuerte debate entre los hinchas y críticas.
Woiski explicó que el grupo conoció la decisión a través de una carta: “Nos enteramos por la carta esa de que teníamos que ir a Cantilo, y fue una experiencia extraña. Un club como River, para mí el más grande de América, tomó una decisión llamativa e incorrecta. Al final, el club se dio cuenta y ayudó a que se puedan concretar las salidas de los futbolistas y estoy agradecido al club por eso. Me sentía y me siento hincha de River más allá de todas las circunstancias”.
Alex Woiski llegó a River a mediados de 2025, libre desde Mallorca y por decisión de Marcelo Gallardo. Durante su paso por la Reserva disputó 18 encuentros bajo la conducción de Marcelo Escudero, con dos goles y dos asistencias. Nunca debutó en Primera y quedó relegado dentro de la estructura del club.
El vínculo que Woiski tenía con River se extendía hasta diciembre de 2027, pero el delantero lo rescindió en julio de 2026. A fines de agosto firmó con Deportivo Táchira, de Venezuela, hasta diciembre de 2027, con una opción para extender el contrato hasta fines de 2030. Para el 8 de septiembre ya había debutado en el equipo venezolano.
La posibilidad de volver a River apareció en sus propias declaraciones. Woiski expresó: “Me sentía y me siento hincha de River más allá de todas las circunstancias. No haberme podido mostrarme ante el hincha de River es algo triste, pero es una puerta que hoy se cerró y que en un futuro se puede abrir. Me encanta como se vive el fútbol en Argentina y me gustaría volver a vivirlo en algún futuro, si es en River mejor. La puerta está abierta porque es un mercado que me interesa”.
Woiski también rescató los aprendizajes de su etapa en Núñez: “Estar en River fue una gran experiencia, aprendí mucho de jugadores muy experimentados y de gran talla. Por un tema de lesiones, no pude tener minutos en Primera y jugué en reserva. Había un grupo muy cercano con referentes que son un ejemplo. Me llevo todas las enseñanzas del Muñeco y de Biscay. Me tocó ir a Cantilo y estuvimos un mes y medio entrenando al máximo”. Su presente está en Deportivo Táchira, mientras el regreso al fútbol argentino quedó planteado como una posibilidad para el futuro.
