(BUENOS AIRES).- River recibió una buena noticia en su frente médico: Aníbal Moreno avanzó en su recuperación de la discopatía lumbar que lo mantiene alejado de las canchas y «comenzó a hacer trote liviano en campo, después de varias semanas de trabajo exclusivamente de fisioterapia. El mediocampista venía trabajando de manera diferenciada y en las últimas horas inició una nueva etapa de su rehabilitación.
El paso adelante es concreto: Moreno sigue realizando fisioterapia, pero ahora sumó el trote en campo, algo que no podía hacer desde que la lesión lumbar lo obligó a detener su actividad. La evolución será evaluada día a día y la intención del cuerpo médico es incrementar progresivamente las cargas de trabajo, siempre de acuerdo con la tolerancia al dolor que presente el futbolista.
Por ahora, el volante seguirá fuera de los concentrados y no existe una fecha definitiva para su regreso a la competencia oficial. Antes de recibir el alta deportiva, Moreno deberá completar varias etapas de entrenamiento y demostrar que puede soportar cargas mayores sin que reaparezca la molestia. Su presencia ante los próximos compromisos, en consecuencia, no está asegurada.
La alternativa que espera Ponzio
La ausencia de Moreno es uno de los temas que todavía no pudo resolver Leonardo Ponzio desde que asumió como entrenador interino. El mediocampista había sido pensado como una pieza importante para el funcionamiento del equipo, y su recuperación le daría al técnico una alternativa más para la mitad de la cancha en un momento en que empieza a consolidar su ciclo.
Mientras la espera continúa, Fausto Vera viene ocupando el lugar de volante central en el equipo. El cuerpo técnico deberá aguardar el regreso de Moreno para definir cómo utilizarlo y de qué manera distribuir los minutos en esa posición de la mitad de la cancha.
El calendario le da algo de aire al plan de trabajo. River piensa aprovechar el período de fecha FIFA para incrementar paulatinamente las cargas de Moreno y analizar cómo responde físicamente. Si la evolución sigue siendo favorable, existe la posibilidad de que el mediocampista pueda acercarse a la reanudación del campeonato, aunque por el momento se mantiene sin fecha confirmada y fuera de las convocatorias.
En River no quieren apurar los tiempos. La prioridad es que el volante supere esta etapa sin retrocesos y pueda volver cuando esté realmente en condiciones, sin forzar una rehabilitación que por las características de la lesión exige una progresión gradual. El objetivo inmediato es que el trote en campo no genere recaídas y que la respuesta física del futbolista acompañe el aumento de exigencia previsto para las próximas semanas.
El regreso de Moreno, de confirmarse, llegaría en un momento sensible del calendario: la reanudación del torneo obliga a Ponzio a planificar con los recursos que tenga disponibles, y recuperar al mediocampista le permitiría sumar variantes en una zona del campo donde hoy depende casi exclusivamente de Vera. Por ahora, la palabra final la tiene la evolución del dolor durante el aumento de cargas.
