RIVER PLATE

River tomó una decisión por Beltrán y su rendimiento encendió las alarmas: “Ojalá levante”

 

Fuertes críticas al delantero tras la derrota millonaria y una cifra de compra que agrava el reclamo de la hinchada.

 
Lucas Beltrán
Lucas Beltrán

(BUENOS AIRES).- «Es uno menos», escribió un hincha de River en las redes sociales, apenas terminó el partido. La frase condensa el enojo de la parcialidad millonaria con Lucas Beltrán, uno de los jugadores más apuntados después de la derrota 2-1 ante Huracán por la décima fecha del Torneo Clausura 2026, jugada este sábado por la tarde en el Estadio Monumental.

El equipo de Núñez cayó con goles de Lucas Blondel y Cortés, mientras que Tomás Galván había marcado el empate parcial. Beltrán no arrancó como titular, pero ingresó a los 3 minutos por Thiago Almada y, desde ese momento, su rendimiento individual quedó en el centro de la escena.

Las críticas contra el delantero no tardaron en aparecer. «Es un desastre, desde que volvió es un asco», escribieron varios usuarios. «No puede ser el 9 de River«, se lamentó otro simpatizante, mientras un tercero preguntó: «¿Para qué carajos lo fueron a buscar nuevamente?».

«Si dependemos de Beltrán, estamos al horno», disparó otro hincha. Hubo también espacio para la ironía: «Lo horrendo que es y llegó a jugar en la Serie A, lo que es tener un buen agente», afirmó un usuario, y otro resumió su impaciencia con un pedido directo: «Me desespera. Ojalá levante». A esas opiniones se sumaron reproches más duros sobre su calidad, como «medio pelo, amateur su nivel».

La compra que se viene

El cuestionamiento deportivo tiene un condimento económico que agranda la discusión. Beltrán llegó a River a préstamo por 500.000 dólares, pero el vínculo tiene una letra pequeña que ya empieza a pesar: una vez que concluya el tiempo de la cesión, el club deberá desembolsar 7 millones de euros para quedarse con poco más de la mitad del pase y hacer efectivo el fichaje.

Ese compromiso, acordado por adelantado, transforma cada actuación del delantero en una prueba a la vista de todos. Mientras el Millonario debe procesar la caída ante el Globo, la dirigencia sabe que la inversión que se acerca exige un rendimiento que, por ahora, no deja satisfechos a los simpatizantes.

El punto de encuentro entre la incógnita futbolística y la decisión económica es el propio Beltrán: su nivel en los próximos partidos definirá cómo llega el club al momento de ejecutar la compra. La cifra ya está fijada por contrato; lo que aún no está resuelto es si el delantero logra revertir la percepción de una hinchada que, en plena reacción contra su figura, empezó a preguntarse si ese desembolso vale la pena.