(BUENOS AIRES).- River quedó fuera de los octavos de final de la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe y la eliminación aceleró el cierre del ciclo de Eduardo Coudet. El entrenador dejó el cargo y la dirigencia ya trabaja en la elección de su reemplazante, con varios perfiles ligados al club y otros condicionados por contratos vigentes.
Los perfiles que evalúa Stefano Di Carlo
Stefano Di Carlo, presidente de River, prioriza un entrenador con pasado en la institución, bajo perfil y experiencia táctica. En esa línea, Matías Biscay es el candidato predilecto de la mesa chica de Núñez para iniciar su carrera como técnico principal, después de haber sido ayudante de campo de Marcelo Gallardo. El esquema de transición tiene a Leonardo Ponzio como interino hasta fin de año y contempla a Marcelo Escudero junto con él para la conducción del equipo profesional.
Ramón Díaz reúne el mayor consenso entre los hinchas, que reclamaron su regreso después de la eliminación. El riojano está sin club, pero su vuelta enfrenta resistencias dentro de la estructura política de River. Ramón sostuvo que Rodolfo D’Onofrio y Enzo Francescoli se equivocaron en el manejo de su salida en 2014, una diferencia que todavía pesa en la evaluación dirigencial.
Hernán Crespo aparece entre las alternativas que más seducen por su identificación con River y por su recorrido como entrenador. Su ciclo en Defensa y Justicia incluyó la conquista de la Copa Sudamericana 2020, pero su llegada en el corto plazo es compleja: asumió en Atlas en julio, acumula ocho partidos —cinco victorias y tres derrotas— y el equipo marcha segundo en el torneo local. Crespo tiene contrato hasta 2028 y una cláusula de salida a favor de River que recién regirá desde 2027; si el club quisiera contratarlo ahora, debería pagar entre 7 y 8 millones de dólares.
Pablo Aimar también forma parte de la lista, aunque su vínculo con la Selección Argentina dificulta una negociación inmediata. El exjugador integra el cuerpo técnico de Lionel Scaloni y continuará ligado al seleccionado al menos hasta fin de año, mientras Claudio Tapia busca convencerlo para que siga. Aimar conoce profundamente el mundo River, pero todavía no dirigió como entrenador principal a un equipo de Primera División.
Gabriel Milito tiene contrato con Chivas hasta mediados de 2027 y ratificó su compromiso con el club mexicano, por lo que su salida tampoco sería sencilla. Su perfil futbolístico encaja con la idea de un equipo protagonista y ofensivo, aunque el vínculo vigente aparece como el principal obstáculo. La dirigencia también considera a Diego Cocca, quien está sin club desde su salida de Atlas en julio y podría ser más sencillo de negociar, aunque no figura entre las prioridades; el entrenador debutó como jugador en River.
Santiago Solari integra la evaluación dirigencial y actualmente forma parte de la estructura deportiva del Real Madrid. Matías Almeyda también vuelve a aparecer cada vez que queda vacante el banco, aunque su regreso hoy parece más lejano. La conducción debe resolver si avanza por un perfil identificado con el club, como Biscay o Ramón Díaz, o si negocia por un técnico con contrato vigente.
El plantel volverá a entrenarse para el partido del domingo 30 de agosto contra Banfield, mientras la comisión directiva acelera las conversaciones por el sucesor definitivo. Ponzio permanecerá al frente de la transición y no se descarta ofrecerle un contrato durante 2027 si los resultados acompañan.
