(BUENOS AIRES).- «Yo no pedí a nadie, hemos tenido siempre conversaciones por lo de Giorgio, pero siento que hay un gran equipo». La frase de Leonardo Ponzio, director técnico interino de River, terminó siendo la hoja de ruta: la dirigencia definió no incorporar a más futbolistas y se quedará con el plantel actual, a la espera de una hipotética salida. El mercado de pases bajó la persiana para el Millonario hasta 2027.
El cierre oficial de la ventana fue el 2 de septiembre en el fútbol argentino, pero desde Núñez habían solicitado a la AFA un cupo extra por la grave lesión de Giorgio Costantini, quien volvió a sufrir una rotura de ligamentos, tal como le ocurrió el año pasado. La lesión del juvenil fue una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, lo que habilitó la búsqueda de un reemplazo. El plazo venció el sábado 12 de septiembre y, cumplido ese día, se tomó la decisión puertas adentro de no avanzar por ningún jugador ajeno al plantel, pese a los sondeos que hubo en las últimas semanas.
En River manejaban que la posibilidad de sumar a otro futbolista iba de la mano de la salida de otro. Los que tuvieron grandes posibilidades de marcharse eran Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero, pero las ofertas que llegaron fueron rechazadas por no cumplir con las expectativas. A eso se sumó la decisión de Ponzio de renovarle la confianza a Martínez Quarta pese a su bajo nivel y las críticas de los hinchas.
Francisco Álvarez, el único apuntado
El único jugador por el que River envió una propuesta fue Francisco Álvarez, el central de 26 años de Argentinos Juniors. Desde el Monumental partió una oferta inicial de u$s 3 millones por el 50% del pase, pero la respuesta fue inmediata: u$s 6 millones por el 70% de la ficha, teniendo en cuenta que el club de La Paternal sumó liquidez por la venta de Alan Lescano al Vasco da Gama. La negociación no avanzó y Argentinos pudo retener a una de sus figuras.
«Soy bastante tranquilo. Obviamente fueron semanas de muchos mensajes de todos lados, pero uno trata de aislarse y dejo que trabaje la gente que uno tiene. Seguir con la cabeza en Argentinos, que es lo importante», expresó el defensor, que seguirá vestido de rojo al menos hasta fin de año. Y agregó: «Esos intereses a uno lo pone contento porque lo hace saber que está haciendo las cosas bien. Es seguir haciendo las cosas bien en Argentinos».
Cristian Malaspina, presidente de Argentinos, explicó las razones por las que el fichaje se cayó. «Tuvimos un problema con Francisco, pero entendió que se tenía que quedar porque la oferta de River era a pagar en tres años. Quizá tenga posibilidades de una venta en diciembre», sostuvo el dirigente. En la misma línea, había señalado: «La oferta que enviaron era imposible de aceptar y le generaban un problema bárbaro a Argentinos con el jugador. El tema quedó ahí y le agradezco a la dirigencia de River que entendieron la situación, no avanzaron y mantuvieron el respeto para con nosotros».
Con la persiana baja, River cierra un mercado en el que había sumado a Nicolás Otamendi, Mauro Arambarri, Giovanni González, Lucas Beltrán, Rafael Santos Borré, Ángel Correa, Francisco Ortega, Thiago Almada y Tobías Andrada, mientras se fueron Franco Armani, Paulo Díaz, Germán Pezzella, Kevin Castaño, Ian Subiabre, Kendry Páez, Matías Viña y Andrés Herrera, entre otros. La postura quedó resumida por Renzo Pantich: «El mercado de pases está cerrado para River». El próximo paso será la ventana de 2027, aunque la opción de venta de Álvarez en diciembre podría reabrir un escenario ya conocido en Núñez.
