(BUENOS AIRES).- River tiene como objetivo volver a clasificarse a la Copa Libertadores 2027 y ya conoce la primera exigencia: mejorar su posición en la tabla anual. El equipo dirigido por Leonardo Ponzio marcha octavo, con 42 puntos, y actualmente se encuentra en zona de clasificación a la Copa Sudamericana, una ubicación que no le alcanza para asegurarse el ingreso al máximo torneo continental.
La tabla anual también marca la distancia que River debe recortar para acercarse a la Libertadores. El equipo está a cinco puntos de Boca, que ocupa el último lugar de clasificación al torneo continental. Por eso, el conjunto de Núñez necesita sumar en el tramo decisivo de la temporada y escalar posiciones por sus propios resultados.
La diferencia con Boca muestra que River todavía tiene una referencia concreta por delante en la pelea por los cupos internacionales. El equipo de Ponzio no depende únicamente de que se modifique la distribución de plazas: también debe mejorar el registro que construyó hasta el momento en la tabla anual.
Boca disputa tres competencias que pueden incidir indirectamente en la pelea: el Torneo Clausura, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana. El recorrido del equipo de La Ribera es seguido con atención porque sus resultados podrían modificar la distribución de los cupos internacionales, siempre dentro de una combinación específica de clasificaciones y títulos.
Una consagración de Boca podría favorecer a River si el Xeneize gana alguno de esos torneos y, al mismo tiempo, ya tiene asegurado su ingreso a la Copa Libertadores por otra vía. En ese escenario, podrían liberarse cupos para el máximo certamen continental y abrirse una posibilidad adicional para los equipos que vienen detrás en la tabla anual. La obtención de un título, por sí sola, no garantiza ese beneficio para River.
El posible beneficio para River está atado, entonces, a dos condiciones: que Boca consiga uno de los títulos que disputa y que ya tenga asegurada su clasificación por otro camino. Si esa combinación se produce, el movimiento de los cupos podría ampliar las posibilidades del equipo de Núñez, aunque no reemplazaría la necesidad de sumar puntos.
La tabla anual seguirá siendo el camino principal para el equipo de Ponzio. Con los puntos que ya consiguió, River todavía tiene margen para mejorar su ubicación, pero necesita aprovechar el tramo decisivo para reducir la diferencia con Boca y acercarse a los puestos que entregan una plaza para la Libertadores.
La temporada 2026 funciona como antecedente para entender la prioridad del club. River quedó fuera de la edición 2026 de la Copa Libertadores y debió disputar la Copa Sudamericana. El regreso al torneo continental aparece ahora como uno de los grandes desafíos de Leonardo Ponzio al frente del equipo.
La clasificación también representa una exigencia para el entrenador, que debe conducir al equipo en la búsqueda de una mejor posición anual. La situación actual combina una ubicación en zona de Sudamericana, una diferencia de cinco puntos con Boca y la posibilidad de que los resultados de otros torneos alteren el escenario.
El cuerpo técnico y el plantel deberán concentrarse en sumar la mayor cantidad de puntos posibles, mientras en Núñez siguen el recorrido de Boca por sus tres competencias. Una combinación favorable podría liberar un cupo y beneficiar indirectamente a River, pero la obligación central no cambia: mejorar su posición en la tabla anual para no depender exclusivamente de resultados ajenos.
