(BUENOS AIRES).- River desembolsó 15 millones de dólares por el pase de Ángel Correa y aceptó una cláusula que lo obligará a pagarle 1,5 millones de dólares adicionales a Tigres de México si conquista la Copa Libertadores 2027. Los detalles de la operación se conocieron en la reunión de Comisión Directiva que el club de Núñez realizó el pasado jueves.
El acuerdo con Tigres requirió varias semanas de negociaciones y fue una de las dos incorporaciones estelares del Millonario en el último mercado de pases, junto a Thiago Almada. La salida del atacante, campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, fue tirante y se concretó a días del inicio del Torneo Clausura, por lo que su debut llegó al día siguiente de haber arribado al país.
La adaptación no fue simple. En el duelo correspondiente a la segunda fecha, Correa se lesionó y recién regresó a los pocos días. Su mejor versión apareció más tarde, cuando se ensambló con sus compañeros, principalmente con Driussi, Almada y Andrada, el trío con el que empezó a mostrar la jerarquía que lo llevó a Núñez.
La cláusula revelada en la reunión interna plantea un escenario particular para la institución que preside Stefano Di Carlo: el bonus de 1,5 millones de dólares a Tigres solo se activará si River gana la Copa Libertadores 2027. Es decir, el título continental sería el que dispare el pago extra y eleve el costo total de la operación a 16,5 millones de dólares.
El camino a la Libertadores 2027
La clasificación al máximo torneo continental es la prioridad de River, que llega con dos vías posibles. La primera es la tabla anual, por la que acceden los tres primeros que no obtengan su cupo por ser campeones; en esa clasificación, el Millonario marcha sexto hasta el momento.
El otro camino es ganar el Torneo Clausura, título que otorga de manera directa un lugar en la Libertadores 2027. La recuperación del equipo sostiene esa ilusión: después de un comienzo de semestre nefasto, River se acomodó en las tablas desde que asumió Leonardo Ponzio, que ganó los tres partidos que dirigió al frente del plantel.
La ecuación queda entonces atada por un mismo hilo: cada paso de River hacia la Libertadores 2027, ya sea por la tabla anual, por el Clausura o por el propio título continental, define también el final de la negociación con Tigres por Correa. Si el equipo de Ponzio logra el objetivo máximo, los 1,5 millones de dólares del bonus pasarán de cláusula latente a deuda concreta con el fútbol mexicano, mientras que cualquier otra conquista dejaría la operación en los 15 millones iniciales ya abonados.
Para Tigres, en tanto, el bonus representa una apuesta atada al rendimiento deportivo de un jugador que ya no vestirá sus colores: el club mexicano cobrará el monto adicional únicamente si el rival que se lo vendió levanta la copa en 2027, un escenario que quedó documentado en la Comisión Directiva y que ahora forma parte del costo real de un refuerzo que, en lo futbolístico, ya empezó a devolver la inversión dentro de la cancha.
