(BUENOS AIRES).- River mantiene a Fabricio Bustos apartado en el predio de Cantilo, y el lateral es uno de los dos futbolistas que todavía no encontraron club entre los 13 jugadores apartados por la institución. El mercado de pases argentino ya terminó al 3 de septiembre de 2026, pero el cierre total del libro todavía no se concretó.
El contrato de Fabricio Bustos con River vence en diciembre de 2027. El lateral fue vinculado con Independiente y Rosario Central, aunque ningún club avanzó formalmente por él. La falta de una propuesta concreta mantiene abierta una situación que todavía no tiene resolución.
La alternativa de Independiente había tomado forma a partir de conversaciones para intentar el regreso de Fabricio Bustos. El defensor priorizó en principio una salida al extranjero, pero el club finalmente se bajó de esa posibilidad y solo quedaron sondeos informales. Rosario Central tampoco transformó el vínculo inicial en una negociación formal.
Bustos trabaja apartado y junto a un preparador físico en Cantilo. Matías Viña es el otro futbolista que permanece en esa condición y tampoco pudo encontrar destino. Durante este período terminó el ciclo de Eduardo Coudet y Leonardo Ponzio asumió como entrenador de River, mientras la institución consiguió nuevos destinos para Germán Pezzella, Maximiliano Salas, Ian Subiabre y Matías Galarza Fonda.
Las ventanas que siguen abiertas
Los equipos de Rusia, Brasil y México todavía pueden incorporar a Fabricio Bustos, pese al cierre del mercado argentino. También existe la posibilidad de que aparezca un club de Argentina que disponga de un cupo para sumar jugadores. La ventana quedará completamente cerrada dentro de una semana, por lo que ese es el margen que tiene el lateral para conseguir una negociación formal.
La serie contra Independiente Santa Fe volvió a poner el nombre de Bustos en el foco de River. En esos partidos, Eduardo Coudet debió improvisar con Lucas Martínez Quarta como lateral derecho porque Giovanni González no había sido inscripto en la Copa Sudamericana. Giovanni González había llegado para ocupar ese puesto, pero su falta de registro obligó al entrenador a utilizar otra alternativa mientras Bustos continuaba apartado.
Matías Viña atraviesa una situación contractual distinta. El uruguayo llegó a River en enero de 2026 desde Flamengo a préstamo por un año, con un cargo de US$500.000 y una obligación de compra de US$5.000.000 si disputaba la mitad de los minutos de todos los partidos. Durante el Mundial 2026 jugó 45 minutos con la Selección de Uruguay y, en ese período, River lo incluyó entre los apartados. Flamengo no aceptó cortar la cesión antes de diciembre y exigió el pago de una multa estipulada en el acuerdo. Bustos, en cambio, sigue ligado a River hasta diciembre de 2027 y necesita que aparezca un club antes del cierre total de la ventana.
