RIVER PLATE

River y Maximiliano Salas: la cláusula de 500 mil dólares que complica a Rivadavia

 

El delantero no podrá enfrentar a su exclub por una cláusula de 500 mil dólares que Independiente Rivadavia decidió no pagar.

 
Maximiliano Salas
Maximiliano Salas

(BUENOS AIRES).- “No va a jugar”, le aseguró un alto dirigente de Independiente Rivadavia. River recibirá a Independiente Rivadavia el domingo 6 de septiembre a las 19.15 en el Monumental, por la octava fecha de la Zona B del Clausura 2026. La decisión deja afuera a Maximiliano Salas, cuyo pase sigue perteneciendo al club de origen, porque la institución mendocina resolvió respetar el pacto de palabra y no pagar los 500 mil dólares previstos si lo incluía.

Alfredo Berti, entrenador de Independiente Rivadavia, también anticipó la ausencia del delantero. “En su momento me dijeron que había una cláusula, así que no vamos a gastar energía en esos temas que a los entrenadores no nos competen. Creería que no va a jugar”, explicó. Maximiliano Salas llegó a Independiente Rivadavia después de quedar apartado del plantel profesional de River y entrenarse junto con otros 13 jugadores en el predio de Cantilo. La salida se concretó a mitad de 2026 mediante un préstamo por un año, sin cargo, con una opción de compra de 4 millones de dólares por el 50% de su pase. El club mendocino también asumió el salario del atacante.

La cláusula y el acuerdo entre los clubes

La cláusula no inhabilitaba a Salas para jugar contra su exequipo, sino que fijaba un pago a cargo de Independiente Rivadavia si decidía incluirlo. Marcelo Bee Sellares, especialista en derecho deportivo, explicó: “El CCT 557/09 (convenio colectivo de trabajo) establece que es nula la disposición que impida a un futbolista cedido a préstamo jugar contra el club de origen. Lo que hay es una cláusula penal: si Independiente Rivadavia lo alinea, paga U$S 500.000. El deudor es el club, no el jugador. FIFA prohíbe que el club influya en las decisiones deportivas de otro. Pero la multa no es una inhabilitación. Es un precio”.

Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, decidió no insistir con la habilitación del delantero para el encuentro en el Monumental. La posibilidad de recurrir a la Justicia quedó descartada, por lo que el club mantendrá lo acordado verbalmente y no desembolsará el dinero establecido. El antecedente más cercano para River se remonta a 2019, cuando Lanús pagó 500 mil dólares para que Carlos Auzqui pudiera enfrentarlo.

El rendimiento de Salas en Mendoza incluye 474 minutos distribuidos en siete partidos, sin goles ni asistencias. El atacante comenzó con una carga progresiva por la inactividad que arrastraba desde su etapa separado del plantel, pero después se ganó un lugar entre los titulares. También participó de la serie de la Copa Libertadores contra Fluminense y sumó 68 minutos frente a Racing.

Independiente Rivadavia llega al partido como uno de los líderes de la tabla anual y ocupa el sexto puesto de la Zona B del torneo local. Salas había sido una pieza considerada por Berti para acompañar al goleador Alex Arce, pero la decisión dirigencial y el costo de la cláusula modificaron los planes para la visita a Núñez. Fabrizio Sartori aparece como una de las alternativas para reemplazarlo. El partido se disputará el domingo 6 de septiembre a las 19.15 en el Monumental, por la octava fecha del Clausura, y Salas no estará a disposición de Berti.

Salas había cuestionado el trato que recibió durante su permanencia en Cantilo. “No está bueno estar encerrado en un container. Ante todo, somos personas y seres humanos. Te enoja, pero si llegás todos los días enojado a Cantilo y al container, te querés pegar un tiro. Se nos trató muy mal. No merecíamos terminar así los apartados”, declaró. Después, el presidente Stefano Di Carlo reconoció el error de haber enviado a los jugadores marginados a entrenarse en ese predio.