(BUENOS AIRES).- River inició el interinato de Leonardo Ponzio con un triunfo ante Banfield y el entrenador pudo comenzar su ciclo con tres puntos. Ponzio asumió el cargo tras la salida de Eduardo Coudet, en medio de la crisis futbolística que había golpeado al plantel.
Leonardo Ponzio llegó al banco después de haber ocupado un lugar dentro de la estructura deportiva del club. El histórico capitán pasó de trabajar en la organización interna a ponerse al frente de un equipo que necesitaba recuperar confianza y estabilidad. También trabajó junto a Enzo Francescoli en la Secretaría Técnica, mantuvo contacto permanente con los futbolistas y siguió de cerca la evolución del plantel. Además, compartió vestuario con varios de los jugadores que ahora dirige, una relación previa que puede facilitar la comunicación.
La influencia de Gallardo
Marcelo Gallardo aparece como una referencia central en la manera que Ponzio eligió para conducir al grupo. Su experiencia como capitán durante el exitoso ciclo del exentrenador es uno de los puntos de partida para el nuevo proyecto. La cercanía con los jugadores, la transmisión de tranquilidad y la búsqueda de confianza forman parte de esa influencia.
Ponzio no pretende convertirse en una copia de Gallardo, aunque sí tomó elementos de aquella etapa. En sus primeros entrenamientos, el objetivo fue transmitir calma a un grupo afectado por la salida de Coudet. El entrenador entiende que ordenar el vestuario y recuperar sensaciones positivas son pasos necesarios antes de consolidar un sistema definitivo.
Eduardo Coudet dejó el cargo después de un corto ciclo en el que no logró sostener resultados ni una identidad futbolística. La eliminación ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana marcó el cierre de su etapa al frente del equipo. La dirigencia resolvió entonces buscar una solución interna y eligió a Ponzio para conducir la transición.
El plan futbolístico de Ponzio apunta a un River más simple y pragmático. La prioridad está puesta en reducir los errores defensivos, conseguir mayor equilibrio y aprovechar mejor las situaciones de gol. Esa propuesta busca que el equipo vuelva a sentirse cómodo dentro de la cancha, sin quedar atado a la necesidad de definir de inmediato un esquema definitivo.
La dirigencia eligió a Ponzio como entrenador interino hasta fin de año, aunque todavía no está definido qué ocurrirá después. Cada partido será una medida para evaluar su trabajo y determinar si la reacción inicial puede sostenerse. El exmediocampista intenta construir una identidad propia con conceptos aprendidos durante su etapa como futbolista y con la influencia de Gallardo como referencia para recuperar la estabilidad.
