(BUENOS AIRES).- River intenta remontar posiciones en la tabla anual para meterse directamente en la Copa Libertadores 2027. El equipo de Núñez necesita alcanzar los lugares de clasificación, pero su recorrido también puede quedar condicionado por lo que haga Boca. La eventual ayuda del Xeneize no llegaría dentro de la cancha, sino a través del reglamento y del reordenamiento de las plazas internacionales.
Boca podría favorecer a River si consigue quedarse con alguno de los títulos que todavía tiene por delante. El equipo de Rodolfo Arruabarrena continúa con posibilidades en el Torneo Clausura, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, mientras también pelea por los primeros lugares de la tabla anual. Una consagración podría modificar el reparto de los cupos para la Libertadores 2027.
El reglamento establece que los campeones del Apertura, el Clausura y la Copa Argentina obtienen una plaza para la Copa Libertadores 2027. Los tres mejores equipos de la tabla anual que no estén clasificados por otra vía reciben los boletos restantes. Por eso, si un club gana un título y al mismo tiempo termina en los puestos de clasificación anual, puede liberar un lugar para que el reparto avance hacia otro equipo.
La situación de Boca encaja en ese escenario porque el Xeneize reúne las dos condiciones que pueden alterar el mapa: sigue en carrera por tres competencias y ya ocupa una posición relevante en la tabla anual. Si logra una consagración y mantiene su lugar entre los equipos mejor ubicados, el cupo obtenido por el título podría evitar una duplicación. River quedaría atento a ese movimiento para saber si la clasificación se extiende hasta su posición.
River, de todos modos, no puede depender exclusivamente de Boca. El Millonario se encuentra en la zona de acceso a la Copa Sudamericana y necesita escalar posiciones en la tabla anual para alcanzar los lugares que entregan un boleto a la Libertadores. La competencia todavía tiene varias fechas por delante, por lo que cada punto puede modificar la distancia con los equipos que hoy están por encima.
Los puestos de Libertadores están ocupados por equipos que acumularon una cantidad importante de puntos, aunque detrás aparece un grupo amplio separado por pocas unidades. Esa cercanía mantiene abierta la pelea para River, pero también reduce el margen de error. Una buena racha del equipo de Leonardo Ponzio puede acercarlo al objetivo, mientras que cualquier tropiezo puede volver a alejarlo.
El posible mano a mano con Boca, entonces, no se definiría en un partido entre los dos rivales. River necesita mejorar sus resultados y esperar que una consagración del Xeneize genere el corrimiento reglamentario de las plazas. La clasificación que busca el equipo de Núñez es para la Copa Libertadores 2027, y el desenlace dependerá de su posición final en la tabla anual y de los títulos que Boca todavía puede disputar.
