(BUENOS AIRES).- River sumó una preocupación de cara al futuro: el Inter de Milán tiene a Tobías Andrada en carpeta para 2027. El seguimiento del club italiano no se transformó en una oferta formal y tampoco hay indicios de que el mediocampista esté cerca de dejar la institución. La atención europea aparece mientras el jugador de 19 años empieza a ganar espacio en el plantel profesional.
Tobías Andrada llegó desde Vélez durante el último mercado de pases y ya disputó siete partidos oficiales con River. El mediocampista todavía no marcó goles ni entregó asistencias, pero comenzó a recibir continuidad dentro del equipo. Leonardo Ponzio, entrenador interino, encontró respuestas en su crecimiento y le dio un lugar entre las alternativas del plantel.
La operación que llevó a Andrada a River incluyó la compra del 66% de sus derechos económicos por seis millones de dólares. El club también se reservó la posibilidad de adquirir otro 14% de la ficha más adelante. Esa estructura le permite conservar una participación mayoritaria sobre el futbolista y sostener una posición de decisión frente a cualquier avance que pueda producirse desde Europa.
La protección económica de River
El contrato de Andrada vence en diciembre de 2030 y le da a River margen para administrar el futuro del mediocampista. La duración del vínculo reduce la necesidad de negociar de inmediato y evita que la institución quede condicionada por los tiempos de un eventual comprador. El club, además, mantiene el 66% de los derechos económicos, por lo que cualquier operación deberá contemplar su participación. El valor de mercado del juvenil está estimado en nueve millones de euros, aunque esa cifra podría aumentar si se consolida como titular y sostiene su evolución.
El Inter de Milán mantiene una relación cercana con el fútbol argentino a través de Lautaro Martínez, una de las grandes figuras y capitán del equipo. La presencia del delantero y la observación permanente de talentos surgidos en el país forman parte del contexto del seguimiento sobre Andrada. En este caso, la edad del mediocampista y su margen de desarrollo explican el interés temprano, todavía enfocado en 2027.
El triunfo frente a Independiente Rivadavia también acompaña el momento de Andrada dentro de River. El equipo se impuso 3-1, consiguió su segundo éxito consecutivo y empezó a mostrar otra imagen después de la salida de Eduardo Coudet. Ese envión le permite al club buscar mejores resultados en el Torneo Clausura mientras sostiene la participación de jóvenes que, como Andrada, comenzaron a aparecer en el plantel profesional.
El escenario deja a River con control sobre los próximos pasos del mediocampista: posee la mayoría de sus derechos, tiene un contrato vigente hasta 2030 y no enfrenta una propuesta concreta del Inter. Andrada deberá transformar la confianza recibida en más minutos y continuidad, mientras el club evalúa su evolución dentro del equipo. Si mantiene ese crecimiento, el seguimiento italiano podría adquirir mayor peso cuando se acerque 2027.
