(BUENOS AIRES).- River ya proyecta su plantel para 2027 y Stefano Di Carlo puso en carpeta a Valentín Gómez como alternativa para reforzar la defensa. El club analiza el futuro mientras Leonardo Ponzio atraviesa su interinato como entrenador y evalúa los movimientos que podrían concretarse en el próximo año. Tiene proyección.
Lautaro Rivero podría continuar su carrera en México, y esa posibilidad llevó a la dirigencia a buscar opciones para reemplazarlo. Si finalmente el defensor deja el club, la llegada de un zaguero podría convertirse en una de las principales necesidades de River para 2027. En ese escenario, Gómez aparece como un nombre conocido y con antecedentes que ya lo habían vinculado con Núñez.
Valentín Gómez se incorporó al Real Betis a mediados de 2025, después de su paso por el fútbol argentino. El defensor reúne el perfil que River pretende para su última línea: es un marcador central joven, con experiencia en la competencia local y recorrido en el exterior. Su eventual regreso al país le permitiría al club sumar a un futbolista que conoce el medio y que ya fue seguido en mercados anteriores.
Gómez acumula 42 partidos oficiales desde su llegada al Betis, con un gol convertido y sin asistencias. Esa cantidad de presencias le permitió consolidarse como una alternativa dentro del equipo español. Su presente también habría despertado el interés de otros clubes europeos, una situación que podría complicar cualquier intento de River por incorporarlo.
La relación entre Gómez y River comenzó antes de su llegada al fútbol español. En una operación anterior, Palermo iba a adquirir su ficha para luego cederlo al club de Núñez, pero el acuerdo se frustró después de que el defensor no superara la revisión médica en Italia. La transferencia parecía encaminada, aunque finalmente no pudo concretarse.
Marcelo Gallardo también consultó por la situación del defensor cuando Gómez tuvo que regresar a Vélez. Sin embargo, el interés tampoco terminó en un desembarco en River. Ahora, con Di Carlo a cargo de la planificación institucional, el zaguero vuelve a aparecer como una posibilidad para ocupar un lugar relevante en la defensa si Rivero se marcha.
El contrato de Gómez con el Real Betis se extiende hasta mediados de 2030 y su valor de mercado ronda los 12 millones de euros. Por ese motivo, River evalúa negociar un préstamo en lugar de intentar comprar su pase de manera inmediata. Esa alternativa permitiría evitar el desembolso total de la transferencia y abriría una vía de negociación con el club español.
La situación contractual también representa una dificultad para River, ya que el vínculo vigente le da al Betis una posición de negociación. A eso se suma el interés de otros clubes europeos por el defensor, lo que podría elevar la competencia si el club de Núñez decide avanzar durante la planificación del próximo mercado.
Hasta el momento no existe una negociación cerrada ni una oferta formal, por lo que Di Carlo deberá definir en los próximos meses si el defensor se convierte en una prioridad concreta para 2027. Si Rivero finalmente se marcha, Gómez aparece como una alternativa conocida para cubrir una de las necesidades que podría tener el plantel.
