(BUENOS AIRES).- Rodolfo Arruabarrena recuperó para Boca a Camilo Rey Domenech, quien este martes volvió a entrenarse a la par del plantel después de superar un desgarro grado II en el recto. El regreso amplía las alternativas del equipo antes de una seguidilla que incluirá el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana, la tabla anual y la semifinal pendiente de la Copa Argentina.
Camilo Rey Domenech había quedado al margen durante cuatro encuentros por esa lesión. Entre los partidos que se perdió estuvieron los cruces con San Pablo por la Copa Sudamericana, San Lorenzo por el campeonato local y Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina. El mediocampista volvió a trabajar junto al grupo y quedó nuevamente disponible para el entrenador.
Rodrigo Battaglia y Ayrton Costa ya habían vuelto a estar a disposición de Arruabarrena antes de la recuperación de Rey Domenech. Con esas reincorporaciones, el técnico cuenta con un plantel más amplio para una etapa en la que la cantidad de partidos obligará a realizar rotaciones. La disponibilidad de más jugadores le permite a Rodolfo Arruabarrena distribuir esfuerzos mientras el equipo compite en torneos de campeonato y eliminación directa.
Los únicos futbolistas que permanecen fuera de consideración a corto plazo son Agustín Marchesín, Tomás Aranda y Adam Bareiro, todos con lesiones que apuntan a una recuperación más prolongada. El regreso de Rey Domenech reduce la cantidad de ausencias que Arruabarrena debe contemplar para la seguidilla. El entrenador todavía tendrá que administrar un plantel con tres jugadores fuera de sus planes inmediatos.
En el arco, Álvaro Montero continúa como principal opción, con Leandro Brey como reemplazante y Javier García como una referencia de experiencia dentro del grupo. La defensa también ofrece variantes: Leandro Lozano y Dylan Gorosito compiten por el lateral derecho, mientras que Lautaro Di Lollo, Nicolás Figal, Facundo Herrera, Marco Pellegrino y Ayrton Costa aparecen como alternativas para la última línea. Ese abanico le da a Arruabarrena margen para elegir formaciones y administrar minutos.
La seguidilla que viene
La agenda empezará el viernes 2 de octubre, cuando Boca enfrente a Unión por el Clausura. Una semana después será el turno de Instituto por el campeonato local, y luego llegará la semifinal de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama: la ida está prevista para el martes 13 de octubre en la Bombonera y la revancha, para el martes 20 en Brasil. Entre ambos partidos aparecerá Talleres por el campeonato local.
El calendario continuará con Independiente durante el fin de semana del 25 de octubre y tendrá al Superclásico contra River el 1 de noviembre, uno de los partidos centrales del tramo final de la fase regular. Boca también tiene pendiente la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, provisoriamente ubicada el 4 de noviembre, aunque esa fecha todavía no fue confirmada oficialmente. Después llegará Defensa y Justicia y, si avanza, los playoffs del Clausura. Con ese recorrido, Rodolfo Arruabarrena deberá decidir semana a semana cómo distribuir los minutos entre un torneo y otro.
