(BUENOS AIRES).- “No hay una vista clara, en una parece mano en otra pecho, pero no observamos en el campo una mano ampliada ni movimiento adicional”, explicó la terna arbitral tras la final de la Supercopa Internacional disputada en el Estadio Único Madre de Ciudades. Rosario Central derrotó 3-1 a Estudiantes y se consagró campeón.
Estudiantes reclamó dos penales sobre el cierre del partido, pero ninguno fue sancionado por Darío Herrera. La primera jugada ocurrió cuando Adolfo Gaich ganó de cabeza dentro del área y la pelota rebotó en Ignacio Ovando. La terna arbitral explicó: “No hay una vista clara, en una parece mano en otra pecho, pero no observamos en el campo una mano ampliada ni movimiento adicional”.
Tomás Palacios protagonizó la segunda acción discutida cerca de la línea de fondo. El futbolista ganó la posición, cayó al piso y, al levantarse, fue derribado por Franco Ibarra. La explicación arbitral fue: “antes de levantarse está cayendo y él va en busca de la pierna. El contacto existe pero no para penal dado que Palacios busca enganchar el pie de Ibarra”.
El penal del 2-1 y el reclamo de Verón
Darío Herrera también sancionó un penal a instancias del VAR sobre el final del primer tiempo, cuando Rosario Central se puso 2-1. La decisión provocó los aplausos irónicos de Juan Sebastián Verón, presidente del Pincha, desde la tribuna y después derivó en un posteo en redes sociales. Verón escribió: “Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble… innecesario. Para esto nos traen hasta acá jajaja. Una puesta en escena ridícula”.
Julián Fernández decretó el 3-1 definitivo en la última jugada del partido. El gol cerró el resultado, pero el encuentro no terminó con la pelota en movimiento: la fuerte pelea entre ambos planteles impidió que se reanudara el juego.
Darío Herrera mostró dos tarjetas rojas después del enfrentamiento. Los expulsados fueron Fabricio Iacovich, arquero suplente de Estudiantes, y Agustín Sández, defensor de Rosario Central.
Agustín Sández reconoció su reacción durante los incidentes y afirmó: “me dejé llevar por la euforia del momento”. El defensor de Rosario Central también expresó: “Me arrepiento y le pido disculpas a los jugadores de Estudiantes”.
Juan Sebastián Verón se metió al campo de juego después del final y se la agarró con el árbitro. La consagración dejó a Rosario Central como el primer clasificado a uno de los flamantes torneos de AFA, tras su victoria en la Supercopa Internacional.
