(BUENOS AIRES).- «Nadie en River se anima a asegurar que Santiago Beltrán será el arquero a fines de 2027, ya que dan casi por descontado que será protagonista de otro traspaso rutilante. De todos modos, para evitar una situación incómoda en la que pueda llegar a negociar con su contrato a punto de vencer, la idea es mejorarle sustancialmente su salario y garantizarse que su salida sea solo por venta», expresaron desde TyC Sports. Ese escenario se consolidó esta semana, cuando el Atlético de Madrid y el Betis iniciaron el seguimiento del arquero de 21 años, con la intención de tantear su incorporación en el corto plazo.
El interés en Santiago Beltrán no se limita a España. Además de los dos clubes de LaLiga, el Aston Villa, el Benfica y el Manchester City también recopilan informes presenciales sobre el futbolista. En la última ventana de transferencias, además, se conoció que Beltrán integra la carpeta de seguimiento de la Juventus de Italia, un antecedente que explica la alarma que se encendió en el club de Núñez.
Beltrán llegó al primer equipo de River en enero de 2025 y en la presente campaña suma 38 partidos disputados, 32 goles encajados y 15 porterías a cero. Su rendimiento le valió el debut con la selección absoluta de Argentina en una ocasión, y su valor de mercado está tasado en 9 millones de euros. Otro dato que juega a su favor para el fútbol español: posee pasaporte italiano, por lo que no ocuparía plaza de extracomunitario en una plantilla de LaLiga.
La respuesta de River pasa por el contrato. El vínculo actual del arquero vence en diciembre de 2027 y en el club trabajan para extenderlo al menos dos temporadas más, con una mejora salarial sustancial incluida. El objetivo es doble: asegurar la continuidad deportiva y evitar que el jugador pueda negociar libre con otros equipos cuando su acuerdo esté por expirar.
La cláusula y el plan de los españoles
La cláusula de salida de Beltrán es el otro frente. Distintas informaciones la ubican en 21 millones de euros o 25 millones de dólares, un valor elevado para un arquero, aunque los clubes españoles estiman que River aceptará negociar un porcentaje del traspaso por una cifra cercana al valor de mercado del jugador si el propio Beltrán presiona para dar el salto a Europa.
El Atlético de Madrid y el Betis ya definieron su cronograma. Los departamentos de análisis de ambas entidades enviarán ojeadores para presenciar los compromisos decisivos de la liga argentina durante octubre y noviembre de 2026, y tienen previsto entablar los primeros contactos informales con los agentes del arquero en diciembre de 2026, antes de decidir si presentan una propuesta formal a River al inicio de 2027.
Mientras el futuro del titular se define, en River ya evalúan reemplazos en caso de que la marcha de Santiago Beltrán se concrete en la próxima temporada. Aunque no trascendieron nombres confirmados, se menciona mucho el de Yassine Bounou, que juega en Medio Oriente y en más de una oportunidad manifestó su deseo de atajar en el club del cual es hincha y por el cual admira al «Burrito» Ortega. En paralelo, Ezequiel Centurión —que comparte representante con Beltrán— negocia también su contrato: River quiere que siga al menos como suplente, y se estima que en su caso no habrá grandes dificultades para cerrar la renovación.
