(BUENOS AIRES).- Netflix tiene escondida en su catálogo una serie coreana de suspenso que el gran público dejó pasar: A Model Family (Una familia modélica). La trama sigue a un profesor universitario común y corriente que atraviesa el peor momento de su vida, al borde de la quiebra y del divorcio. Su historia da un giro radical cuando encuentra por casualidad un auto abandonado lleno de dinero en efectivo.
El punto de partida apuesta por la tentación más simple y más peligrosa. El protagonista no es un delincuente ni alguien con un pasado turbio: es un hombre común, ahogado por los problemas económicos y con su matrimonio al borde del final. El dinero que aparece de la nada se presenta como la salida perfecta a todos sus males, y por eso no lo puede rechazar.
La decisión, claro, tiene un precio. Al tomar el dinero del auto abandonado, el profesor se vincula sin querer con una red de narcotráfico peligrosa. Lo que empezó como una solución se convierte en una trampa: cada paso que da para mantener a su familia lo hunde más en un mundo que no conoce, del que no sabe cómo salir y en el que se juega mucho más que plata.
Un thriller que merece otra mirada
A diferencia de fenómenos globales como Squid Game o La gloria, esta serie pasó muy desapercibida para el público masivo. En el catálogo de Netflix, donde las producciones coreanas suelen generar filas de espectadores en todo el mundo, A Model Family quedó relegada a un plano menor, sin el ruido ni la tracción de los grandes títulos de la plataforma.
Quienes la recuperan destacan que se trata de un thriller psicológico y criminal de primer nivel, con un ritmo tenso y una atmósfera asfixiante de punta a punta. No es una serie de acción constante ni de giros por el simple golpe de efecto: la tensión se construye sobre la psicología del protagonista y sobre la pregunta de hasta dónde está dispuesto a llegar un hombre para sostener lo que le queda.
La comparación más repetida es con un estilo Breaking Bad coreano, y no es casual. Las dos historias parten de un personaje mediocre y acorralado, que encuentra en el dinero fácil una salida a su ruina personal y termina envuelto en el narco. La diferencia, en el caso de A Model Family, es que ese descenso arranca con un hallazgo fortuito y no con una decisión deliberada de meterse en el negocio.
La serie está disponible en Netflix y funciona como una opción concreta para quienes ya agotaron los grandes éxitos del género coreano y buscan algo fuera del circuito de siempre. Una historia corta, tensa y con un planteo simple: qué pasa cuando un hombre honesto acepta un dinero que no es suyo y descubre que ya no hay vuelta atrás.
