(BUENOS AIRES).- Shakira habría recibido alrededor de 5 millones de dólares por sus comerciales publicitarios para marcas de gran consumo, una cifra que confirma el valor de su marca personal en el mercado publicitario. La cantante colombiana se ubica, según las estimaciones que circulan sobre sus contratos, entre las artistas con acuerdos más lucrativos de la industria del entretenimiento.
Por campañas individuales —como las de marcas de snacks o papas fritas— se estima que la barranquillera percibe cifras cercanas a los 5 millones de dólares por contrato. Los anuncios comerciales se convirtieron así en una de sus principales fuentes de ingresos, al punto de que un único aviso puede superar lo que muchas figuras del espectáculo facturan en un año de trabajo.
Los números no se limitan a la televisión. Solo en plataformas digitales como YouTube, la intérprete habría obtenido más de 2,5 millones de dólares netos gracias a patrocinios y colaboraciones musicales integradas en su contenido. La combinación de alcance global y presencia constante en redes hace que cada publicación promocional tenga un valor enorme para las compañías que la contratan.
Un historial de alianzas millonarias
El vínculo de la artista con las marcas globales no es nuevo. En 2014 colaboró con la empresa de juguetes Fisher-Price, una alianza que representó ganancias tan significativas que transformaron su carrera comercial. Con los años sumó acuerdos con compañías de primer nivel como Spotify, diversificando sus fuentes de ingreso más allá de la música.
Esa estrategia de negocios se refleja en su patrimonio. La fortuna de la cantante está estimada en más de 300 millones de dólares, con cálculos que llegan a ubicarla entre los 300 y 400 millones. Tras el divorcio, la división de bienes quedó con la fortuna de Shakira por encima de la de Gerard Piqué, según publicó Marca en abril de 2026 al detallar el reparto de sus bienes personales.
Los contratos publicitarios de la artista barranquillera se destacan incluso dentro de un mercado exigente como el del entretenimiento, donde compite con celebridades de todo el mundo. Su alcance global —que combina mercados en América Latina, Europa y Estados Unidos— le permite negociar cifras que pocas figuras musicales pueden conseguir por una sola campaña.
El momento de la gira
La relevancia comercial de la cantante se consolida en plena gira mundial. En febrero de 2025, en pleno desarrollo de la serie de shows, circuló un informe sobre la lista de negocios que administra la barranquillera, bajo el título «Shakira ya no llora, solo factura», que repasó la amplitud de su imperio comercial más allá de los escenarios.
Ese momento profesional explica el interés de las marcas. Cada lanzamiento musical multiplica la exposición de la artista y, con ella, el valor de sus espacios publicitarios. Con cada nueva colaboración, su marca personal mantiene un posicionamiento que la conserva entre las artistas más cotizadas del momento, y los próximos acuerdos publicitarios apuntan a seguir por la misma senda millonaria.
