(BUENOS AIRES).- «Mi exmarido es gay y a mí me pareció buena idea apoyarlo. Él como que se sentía… como que lo animé a serlo», arrancó Sol Abraham en PH, Podemos Hablar. La ganadora de Gran Hermano habló de la separación de Marcelo Da Corte, con quien estuvo casada ocho años, y profundizó sobre cómo fue el momento en que ambos le contaron a su hija que su padre es gay.
Sol Abraham y Da Corte tuvieron juntos a Delfina, que hoy tiene 9 años. La relación terminó cuando él le confesó que es gay y que había conocido a un hombre de quien se había enamorado. En el ciclo conducido por Andy Kuznetzoff, la campeona del reality repasó el proceso completo, desde aquella confesión que puso fin al matrimonio hasta la charla con la nena.
Sobre la decisión de separarse, la exganadora del reality explicó: «Fue como un alivio, creo que fue lo mejor para los dos. Los dos fuimos felices con esa decisión. Yo me alegro por él y por mí, porque no me gusta perder el tiempo». La historia arrancó con un casamiento, siguió con ocho años juntos y una hija, y terminó con aquella confesión.
La confesión no surgió de golpe: cuando Sol Abraham se lo planteó a su marido, él se lo negó. «En medio de un viaje, yendo de Madrid a Marbella, busqué en Google cómo hacer para que confiese que era gay sin culpa, porque yo no tenía problemas. Soy de mente bastante abierta», contó sobre aquel episodio que terminó de definir el destino de la pareja.
La charla con Delfina
Antes de sentarse a hablar con su hija, Sol Abraham se preparó con profesionales. «Soy muy obse… me empapé de mucha información, hablé con psicólogos. Él me decía que no era para tanto, me dijeron que teníamos que darle la info de a poco. Primero, explicarle que los papás estaban separados y en casas separadas, después que el padre estaba con una pareja y después que era hombre», detalló sobre la estrategia que armó junto a Da Corte.
Andy Kuznetzoff quiso saber cuál fue la reacción de la nena cuando recibió la noticia. «Le dijo: ‘Papá, ¿qué estás diciendo?’. ‘¿Quién es la princesa?’, preguntaba. Ella no entendía la situación», cerró Sol Abraham entre risas al recordar la escena. Las preguntas de Delfina a su padre quedaron como uno de los tramos más recordados de la conversación en el programa.
Al repasar los ocho años de matrimonio, Sol Abraham evitó cualquier reproche hacia el padre de su hija. «Si bien no fue una pérdida de tiempo, fuimos re felices y tuvimos una hija», sostuvo, en sintonía con el apoyo que le ofreció a su exmarido desde el primer momento y con la idea de que la separación fue lo mejor para los dos.
