(BUENOS AIRES).- “Está muy bien de ánimo”, contó la periodista Maru Leone. Tras más de 20 días internada por una fractura de pelvis, Soledad Silveyra recibió el alta médica y deberá continuar con la rehabilitación en su casa.
El alta se confirmó el 28 de septiembre de 2026, luego de una internación que se extendió durante más de 20 días. La noticia puso fin a la etapa de recuperación dentro del hospital, iniciada después del accidente doméstico. Durante ese período, la actriz permaneció bajo cuidado médico por la fractura de pelvis. El regreso a su domicilio abre la siguiente instancia: una rehabilitación que deberá realizar en casa.
El accidente ocurrió a principios de septiembre y derivó en una internación de urgencia. La fractura afectó la pelvis, una zona que no se opera, por lo que Silveyra debió permanecer inmovilizada. El objetivo era esperar que el hueso se soldara por completo antes de avanzar en el proceso. Esa particularidad de la lesión explicó la necesidad de sostener la inmovilidad durante la internación. La ausencia de una intervención quirúrgica hizo que la recuperación dependiera del tiempo de soldadura del hueso.
Baltazar, hijo de Soledad Silveyra, había contado que su madre era “una paciente difícil” para quedarse quieta. La frase aludía a la dificultad de la actriz para sostener la inmovilidad que exigía la fractura de pelvis. Por ese motivo, la internación fue la mejor manera de lograr que cumpliera con el objetivo de permanecer quieta durante la recuperación. La estadía hospitalaria permitió atravesar esa etapa sin abandonar la inmovilidad necesaria.
El episodio de septiembre tuvo como antecedente otro accidente durante el verano de 2026. La actriz lo sufrió en Punta del Este y, en ese momento, no le dio importancia. El dolor no desapareció después de aquel episodio: con el paso del tiempo se hizo cada vez más intenso. Esa evolución llevó a detectar nuevas lesiones antes del accidente doméstico que produjo la fractura de pelvis.
Los diagnósticos vinculados a aquel dolor fueron una fractura en la sexta vértebra lumbar y una trocanteritis. La detección de ambos problemas ocurrió antes de la lesión de pelvis que obligó a internarla a principios de septiembre. El orden de los hechos fue el accidente en Punta del Este, el aumento del dolor, la detección de esas patologías y, después, la fractura de pelvis. La secuencia antecede a la recuperación que ahora continúa.
Con el alta médica, Soledad Silveyra avanza ahora en su recuperación desde su domicilio. La rehabilitación será la próxima etapa después del período de inmovilidad que atravesó para que el hueso se soldara por completo. El alta cambia el lugar de recuperación, pero no cierra el proceso: la siguiente instancia será domiciliaria y estará centrada en la rehabilitación. La actriz espera poder volver al ruedo cuanto antes.
