(BUENOS AIRES).- Tomás Galván se consolidó como el jugador de campo de River con más participaciones en lo que va de 2026: disputó 35 de los 38 partidos del año y fue titular en 32. El volante se convirtió en una rueda de auxilio para Marcelo Gallardo, Eduardo Coudet y Leonardo Ponzio, los tres entrenadores que tuvo el equipo, y volvió a quedar en el centro de la escena con su doblete en el triunfo 3 a 1 ante Independiente Rivadavia.
El registro de Tomás Galván también incluye otros datos que explican su continuidad. Completó los 90 minutos en nueve encuentros y acumuló 2.537 minutos. Sin contar a Santiago Beltrán, ausente en un solo partido de River en 2026, aparece segundo en el ranking general de presencias, pero es el futbolista de campo que más actuó para el equipo.
La continuidad atravesó los cambios en el banco. Galván regresó a préstamo desde Vélez en enero de este año y se hizo un lugar en el once de Marcelo Gallardo. Después mantuvo su puesto tras la llegada de Eduardo Coudet y repitió esa condición en los dos partidos que dirigió Leonardo Ponzio.
Un volante útil en las dos áreas
Las características de Galván explican por qué logró sostenerse pese a la rotación de entrenadores y a la presencia de otros nombres en el plantel. Es un volante con capacidad para llegar al área rival, inteligente para ocupar los espacios que dejan sus compañeros, dúctil con la pelota y disciplinado tácticamente cuando debe retroceder. Esa combinación le permite participar en distintas fases del juego sin perder su lugar en la estructura.
La sociedad con Tobías Andrada también cumple una función específica. Ambos ayudan al volante central de turno, que en este caso es Fausto Vera, cuando River necesita recuperar la pelota. Al mismo tiempo, tienen la responsabilidad de avanzar y llegar a zonas de definición, una tarea que Galván pudo cumplir con frecuencia durante el año.
Las estadísticas reflejan ese equilibrio entre la elaboración y el esfuerzo defensivo. Galván tiene un 86% de efectividad en los pases, promedia 1.2 pases clave por partido y gana el 58% de los duelos que disputa. El dato muestra a un jugador que no queda limitado a una sola tarea: interviene en la circulación, genera acciones de riesgo y también aporta en la recuperación.
El doblete ante Independiente Rivadavia volvió a mostrar su capacidad para llegar al gol. Su faceta goleadora no aparecía desde la final del Torneo Apertura ante Belgrano, cuando convirtió el segundo tanto de River. Con esas dos conquistas, llegó a cinco goles en lo que va del año y además acumula tres asistencias.
Los préstamos fueron parte del recorrido que llevó a Tomás Galván a afirmarse en la Primera de River. A sus 26 años, aprovechó cada cesión para hacerse un lugar en el equipo. Durante sus pasos por Defensa y Justicia, Colón, Tigre y Vélez terminó de formarse en diferentes contextos y trasladó esa experiencia a su regreso al club.
Leonardo Ponzio, el último entrenador que lo sostuvo como titular, dijo: “Ganar da confianza pero recién van dos partidos”. En ese breve ciclo, Galván volvió a conservar su lugar y mantuvo la línea que había iniciado con Gallardo y continuado con Coudet. Ante tantas figuras, pasa por debajo del radar, pero su presencia en 35 partidos y su condición de titular en 32 explican por qué los tres técnicos recurrieron a él.
