(BUENOS AIRES).- “Estoy muy agradecida a la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia”, expresó Michelle Hadley al referirse a la condena de su expareja, la sentencia que le permitió recuperar parte de la confianza perdida durante el proceso. Su historia es el centro de Una tóxica historia de amor, el documental de crímenes de Netflix que dura 1 hora y 31 minutos y reconstruye el caso de una mujer que pasó 88 días presa en California por delitos que no había cometido.
La película arranca con las acusaciones contra Hadley y avanza de a poco sobre una trama en la que resultaba cada vez más difícil determinar quién decía la verdad. Al tratarse de un documental y no de una ficción, no hay actores interpretando a los protagonistas: aparecen o se reconstruyen las historias de Hadley, de Ian Diaz y de Angela Connell. La dirección es de Alexandra Lacey.
El punto de partida es una relación conocida. Hadley e Ian Diaz se conocieron en 2013 a través de una plataforma de citas y después compraron juntos una propiedad en Anaheim, California. La relación terminó en 2015, pero ambos quedaron enfrentados por cuestiones vinculadas con el inmueble y el dinero.
Diaz, en ese entonces integrante del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, inició una relación con Angela Connell, con quien se casó en 2016. Ese mismo año, Angela comenzó a recibir correos electrónicos amenazantes enviados desde cuentas asociadas aparentemente con Hadley. La situación escaló cuando desconocidos empezaron a presentarse en la casa de la pareja después de responder anuncios publicados en Internet relacionados con fantasías sexuales violentas.
Las sospechas recayeron sobre Hadley, que tenía 29 años. Fue detenida y acusada de organizar el acoso, mientras el caso recibía una amplia cobertura de los medios locales. Permaneció encarcelada durante 88 días, casi tres meses.
La investigación, sin embargo, comenzó a mostrar inconsistencias. Los investigadores analizaron las cuentas desde las cuales habían salido las amenazas y las evidencias digitales terminaron vinculando esos mensajes con Connell y con dispositivos utilizados en la vivienda que compartía con Diaz. El caso reveló que se habían creado correos, anuncios y otras evidencias destinadas a presentar a Michelle como una expareja obsesionada y peligrosa.
Los fiscales retiraron los cargos contra Hadley y fue liberada en enero de 2017. Ese mismo día, Angela fue arrestada: se declaró culpable de varios cargos y recibió una condena de cinco años de prisión. La investigación sobre Diaz continuó durante más tiempo y tuvo otro giro en 2021, cuando fue arrestado tras una investigación federal sobre su participación en el plan contra Hadley. Un jurado federal lo declaró culpable de delitos vinculados con conspiración, ciberacoso y obstrucción de la justicia, y en 2023 fue condenado a 10 años de prisión.
Una tóxica historia de amor ya está disponible en Netflix, donde el público puede seguir el caso completo con la cronología de los hechos y los testimonios de sus protagonistas.
