VIDA Y ESTILO

Subastan el icónico vestido de Lady Di: de cuántos millones se habla

 

La prenda que la princesa de Gales eligió la noche en que Carlos admitió su infidelidad se subasta en diciembre en Sotheby’s, valuado entre 150.000 y 300.000 dólares.

 
Lady Di
Lady Di

(BUENOS AIRES).- El vestido de la venganza que lució Lady Di en 1994 saldrá a remate el próximo 9 de diciembre en la casa Sotheby’s de Nueva York, valuado entre 150.000 y 300.000 dólares. Es la primera vez en casi tres décadas que la prenda abandona las colecciones privadas para volver al mercado internacional.

Antes de la subasta en Estados Unidos, el vestido realizará una gira pública por las sedes de Sotheby’s en Londres, Hong Kong y Ginebra, donde el público podrá verlo de cerca. Además, parte de lo recaudado se destinará a causas benéficas para el Royal Edinburgh Hospital, una línea de acción que acompaña la historia de la pieza.

La noche de 1994 que cambió todo

El contexto que hizo famoso al vestido explica su valor cultural. El 29 de junio de 1994, el entonces príncipe Carlos admitió públicamente en una entrevista televisada a nivel nacional su infidelidad con Camilla Parker Bowles. Esa misma noche, Lady Di tenía agendada su presencia en la gala benéfica de la Serpentine Gallery en Londres. Lejos de optar por un atuendo sobrio acorde al protocolo, descartó a último momento el vestido que tenía previsto y eligió una creación que guardaba en su armario desde hacía tres años por considerarla, hasta ese momento, «demasiado atrevida».

El modelo, diseñado por la griega Christina Stambolian, es corto, de seda negra, con escote de hombros caídos, silueta ceñida y corte asimétrico. Diana lo completó con una gargantilla de perlas y zafiro, medias oscuras y uñas pintadas de rojo intenso, en un conjunto que rompió de golpe todos los códigos del vestuario real y se convirtió en un manifiesto silencioso de independencia y seguridad personal.

Al día siguiente, las fotografías de una Diana radiante ocuparon las portadas de los principales periódicos del mundo y relegaron las declaraciones de Carlos a un segundo plano. Aquella aparición dio origen al término «revenge dress» e instauró la costumbre de usar la moda como respuesta ante una ruptura mediática.

La notoriedad del atuendo llegó a tal punto que en 1995 Camilla Parker Bowles, recién divorciada de su primer marido, Andrew Parker Bowles, y actual reina de Inglaterra, apareció en un evento público con un look de similitudes evidentes con el de la princesa. La operación le salió mal: fue duramente criticada por copiar a Diana sin obtener los mismos resultados en cuanto a gracia y elegancia, y por usar un símbolo que no le pertenecía.

No es la primera vez que el vestido pasa por un remate con fines solidarios. En junio de 1997, apenas dos meses antes de su fallecimiento en París, la propia Diana subastó 79 de sus vestidos más emblemáticos en la casa Christie’s de Nueva York para apoyar a organizaciones dedicadas a la lucha contra el cáncer y el SIDA. En aquella oportunidad, un comprador privado adquirió esta pieza por 65.000 dólares, una cifra que la subasta de diciembre podría triplicar según la valuación actual.