(BUENOS AIRES).- “dirigió a él de forma reiterada insultándole con evidente desprecio al color negro de la piel del jugador”, describió la Fiscalía. El juicio por los ataques contra Vinicius Junior fue aplazado el 22 de septiembre y quedó fijado para el 13 de mayo de 2027 en Sevilla. La vista debía comenzar ese día en la Audiencia Provincial de Sevilla, pero finalmente no se realizó.
La Audiencia Provincial de Sevilla había programado el proceso contra un aficionado del Sevilla FC acusado de proferir insultos racistas durante un partido de 2023. El expediente ya había sufrido una primera postergación en abril de 2026, por lo que el cambio anunciado ahora representa el segundo aplazamiento. Las partes acordaron una nueva fecha y el juez la estableció para el 13 de mayo de 2027.
La Fiscalía solicita un año y nueve meses de prisión para el acusado por un delito contra la integridad moral. El Ministerio Público sostiene que el procesado responde como autor por una conducta dirigida contra la dignidad del futbolista Vinicius Junior dentro de un estadio y frente a espectadores. El juicio quedó asignado a la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Sevilla.
El episodio en el Pizjuán
El partido entre Sevilla FC y Real Madrid CF se disputó el 21 de octubre de 2023 en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, por la décima jornada de la Liga y de Primera División. El acusado ocupaba un lugar en la grada Gol Norte, “muy próxima al terreno de juego”, mientras Vinicius Junior estaba en el campo. La Fiscalía ubicó los episodios entre los minutos 83 y 86, cuando el delantero brasileño recibió los insultos de forma reiterada.
El escrito del Ministerio Público sostiene que el acusado simuló los gestos de los primates y repitió la palabra “mono” junto con los sonidos “uh, uh, uh, uh”. La Fiscalía describió la escena con estas palabras: “gritos y gestos de menosprecio de carácter racista hacia su persona, generándole sentimientos de frustración, vergüenza y humillación, con el consiguiente menoscabo de dignidad intrínseca”. Para la acusación, esos actos afectaron la dignidad de Vinicius Junior y fueron realizados mientras permanecía dentro del terreno de juego.
La Fiscalía señaló que los hechos ocurrieron frente a los espectadores presentes en el estadio y ante una amplia audiencia de televisión, radio y medios escritos y digitales. El Ministerio Público consideró que esas manifestaciones eran “públicos y notorios” y sostuvo que fueron utilizadas en distintas ocasiones por grupos de aficionados de varios países para ofender públicamente a futbolistas de piel negra durante partidos de fútbol. LaLiga, personada en el caso, trasladó la denuncia al Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol y a la Comisión Antiviolencia.
El Sevilla FC identificó al aficionado después de los hechos, lo expulsó del estadio y le aplicó el reglamento interno del club. Esa medida se tomó además de la vía judicial iniciada por los insultos y los gestos atribuidos al procesado. La nueva audiencia será el 13 de mayo de 2027 a las 10.00, en la Audiencia Provincial de Sevilla, donde continuará el proceso por la acusación de un delito contra la integridad moral.
