(BUENOS AIRES).- “Todo ello bajo apercibimiento, en caso de incumplimiento, dé valor a la posibilidad de designar un tutor para las menores de edad que vele por los intereses de las mismas”, advirtió Adrián Hagopián. El juez les comunicó a Wanda Nara y Mauro Icardi que, ante nuevos incumplimientos, podría designar un tutor para sus hijas menores. El dictamen cuestiona la capacidad de paternar de ambos y plantea dejar de poner multas como respuesta a la sucesión de incumplimientos.
El documento fue firmado el miércoles previo al 4 de septiembre y plantea que Wanda Nara, Mauro Icardi y sus abogadas concentraron la disputa en los reclamos económicos y judiciales. Adrián Hagopián escribió: “Las partes y las letradas parecen encontrarse enfocadas en la cuestión patrimonial, en denunciar continuos incumplimientos, y solicitar que se efectivicen multas, en lugar de hacer un análisis profundo respecto del estado en el que se encuentran las niñas”. El juez ubicó así la atención de los adultos y sus representantes legales en el conflicto más que en la situación de las hijas.
Adrián Hagopián también cuestionó la falta de autocrítica entre los progenitores y vinculó esa conducta con el impacto en las niñas. “No existe entre ellos el mínimo grado de autocrítica y reflexión del por qué se llegó a esta situación dañina. Y nociva a punto tal de exponer a sus hijas a tanto dolor y angustia”, sostuvo el juez en el documento. Hagopián agregó que las partes y las letradas debían asumir una actitud superadora y reflexiva para revertir la situación que viven las menores, a la que atribuyó la responsabilidad exclusiva de sus adultos responsables.
El informe suscrito por la licenciada Fernanda Matera el 20 de agosto pasado fue mencionado por el juez en su evaluación del caso. Hagopián lo calificó de alarmante porque señala el maltrato emocional en el que se encuentran inmersas las menores. “Ello se evidencia claramente del informe suscrito por la licenciada Fernanda Matera el 20 de agosto pasado. Frente a ese informe, alarmante por cierto, dice el juez, dado que se indica el maltrato emocional en el que se encuentran inmersas las mismas, ninguna consideración han efectuado tendiente a llevar a cabo las sugerencias allí indicadas”.
El incumplimiento reiterado y recíproco de las órdenes judiciales fue presentado por Hagopián como una señal de que los progenitores no logran anteponer las necesidades de sus hijas a sus conflictos personales. “El incumplimiento reiterado y recíproco de las órdenes judiciales revela la imposibilidad de los progenitores de anteponer las necesidades de sus hijas a sus conflictos personales, colocando a las niñas en un estado de vulnerabilidad que exige que tomen las medidas necesarias para velar por sus intereses”, sostuvo el juez.
Las medidas para la crianza
La medida cautelar mantiene el abordaje de la vinculación paterno-filial en el ámbito terapéutico privado. “En calidad de medida cautelar, dispongo la continuidad del abordaje de la vinculación paterno-filial en el ámbito terapéutico privado”, dispuso Adrián Hagopián. La orden también exige a Wanda Nara y Mauro Icardi implementar una aplicación para organizar la crianza, centralizar la información de las niñas y canalizar los intercambios parentales. El juez indicó: “Hacer saber que deberán implementar una aplicación de comunicación y organización de la crianza que permita centralizar la información relativa de las niñas y canalizar los intercambios parentales”.
Martín Candalaft leyó el documento en DDM, y el contenido se conoció públicamente el 4 de septiembre. El texto había sido firmado por Hagopián el miércoles previo y dejó fijadas las medidas cautelares junto con la advertencia sobre el tutor. La posibilidad de designarlo queda vinculada a nuevos incumplimientos de las órdenes judiciales.
