(BUENOS AIRES).- «No, y bueno, es que vivieron juntos 8 años. Es mucho. A mí ayer me quedó la sensación que el que está sufriendo y quiere volver es el, y ella ni bola. Igual ahí, esos dos se aman». La frase es de Yanina Latorre y llegó en una nueva emisión de Sálvese Quien Pueda, donde la conductora analizó el reencuentro de Diego Leuco y Sofi Martínez en La Peña de Morfi, la primera aparición conjunta de los exnovios desde su separación.
En el mismo ciclo, Latorre dejó en claro su lectura del vínculo: piensa que Leuco está enamorado de Martínez, pero que la periodista no tiene intenciones de volver. La panelista también admitió que no se animó a predecir qué va a pasar entre los dos, una de las incógnitas más comentadas del espectáculo.
El reencuentro en La Peña de Morfi
El episodio que disparó todo ocurrió en La Peña de Morfi, el ciclo de Telefe que conduce Leuco, donde Martínez asumió la conducción junto a él. Durante la emisión, los dos pasaron por una entrevista a cargo de Sebastián Wainrach, en un segmento amistoso y mediado por Carina Zampini y los miembros del programa.
La exposición no pasó desapercibida para el propio conductor. Leuco reconoció que se sintió incómodo en varios momentos de la emisión y explicó que el tiempo transcurrido desde la última vez que hablaron con Martínez —el domingo anterior— influyó directamente en su actitud frente a la cámara.
Yanina Latorre percibió esa misma tensión en el aire y la describió junto a un dato que destacó del ciclo: «Por momentos parecía incómodo, pero los dos terminaron hablando mucho, sobre todo él. El rating, cuatro puntos. Yo pensé que iba a ser un poquito», sostuvo la conductora al evaluar el impacto del mano a mano en la pantalla.
El desgaste que terminó con la relación
Más allá de lo que se vio en el programa, Latorre profundizó en los factores que llevaron a la ruptura después de ocho años de relación, marcada por distintas idas y vueltas. Según detalló, la convivencia se desgastó por rutinas muy dispares: Martínez mantenía una actividad muy agitada los fines de semana, mientras que Leuco pretendía un ritmo más relajado y pausado en su vida diaria.
La historia de los comunicadores volvió así al centro de la escena mediática, con gestos, silencios y miradas cruzadas en pleno aire que alimentan todo tipo de interpretaciones. Los protagonistas no dan muchos indicios sobre su privacidad, aunque cada tanto se dejan ver juntos, un escenario que mantiene a sus seguidores muy atentos a cada movimiento de ambos. Por ahora no hay confirmaciones respecto de una eventual reconciliación.
